Ciudad de El Alto
El Alto, Extranca, en un día de feria y tráfico vehicular. |Foto: Archivo APG

El Alto: de periferia de La Paz a motor político y comercial de Bolivia

El Post

Lo esencial: Este 6 de marzo, El Alto celebra su 41 aniversario consolidada como una ciudad con identidad propia y peso decisivo en Bolivia, tras dejar de ser un barrio periférico de La Paz y convertirse en un motor político, comercial y demográfico del país.

Por qué importa: Lo que comenzó como una extensión improvisada en la planicie altiplánica es hoy una de las ciudades más dinámicas, influyentes y pobladas de Bolivia, con protagonismo económico y político que ha influido en el rumbo nacional en distintos momentos de la historia reciente.

  • Cuenta con 885.825 habitantes, según datos del Censo de Población y Vivienda 2024 presentados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
  • Esta cifra confirma a El Alto como el municipio más poblado del departamento de La Paz y el segundo más poblado de Bolivia, después de Santa Cruz.

Contexto: El punto de quiebre fue el 6 de marzo de 1985, cuando la Ley 728 creó la Cuarta Sección Municipal de la provincia Murillo con capital en El Alto. En 1988, la Ley 1014 le otorgó oficialmente el rango de ciudad, consolidando su autonomía administrativa respecto a La Paz.

  • Durante gran parte del siglo XX era un conjunto de barrios dispersos alrededor del aeropuerto y las vías del ferrocarril.
  • Su crecimiento se aceleró por la construcción del aeropuerto internacional, la llegada de trabajadores del transporte y comercio y la migración masiva desde áreas rurales y centros mineros.

Los números: El Alto es una ciudad marcada por la migración y la juventud.

  • Más del 60% de su población tiene menos de 30 años.
  • Mujeres: 458.451 (aprox. 51,7%).
  • Hombres: 427.374 (aprox. 48,3%).
  • Está dividida en 14 distritos: 10 urbanos y cuatro rurales.
  • La Feria 16 de Julio se extiende por cientos de cuadras cada jueves y domingo.
  • En esa feria se movilizan millones de dólares cada semana.

El motor económico: La ciudad es un enorme mercado donde conviven la economía formal e informal. Desde la zona de La Ceja hasta las ferias barriales, el comercio es el principal sustento de miles de familias, con transacciones que muchas veces se realizan en efectivo y fuera del sistema financiero formal.

  • La Feria 16 de Julio es considerada una de las más grandes de Sudamérica.
  • Gran parte de los negocios se realizan en efectivo, incluso con montos elevados en plena calle.
  • El escritor alteño Alexis Argüello describe ese fenómeno con una imagen que refleja el espíritu económico de la ciudad:
  • “Tienes gente que está caminando con ropa sencilla, pero lleva Bs 20 mil o 50 mil bolivianos en el bolsillo para cerrar un negocio”.
  • El Aeropuerto Internacional de El Alto como un pilar económico para Bolivia, facilitando la conectividad internacional y nacional, impulsando el comercio, el turismo y la generación de empleo en la región.

Arquitectura y cultura: El crecimiento económico de sectores emergentes se refleja en los “cholets”, edificios de estilo neoandino con colores intensos y diseños inspirados en símbolos culturales aymaras.

  • Combinan espacios comerciales, salones de eventos y viviendas, y representan una afirmación de identidad indígena en el espacio urbano moderno.

La mujer de pollera ocupa un rol central en esta dinámica. Muchas de ellas son comerciantes, productoras o intermediarias, y administran negocios familiares que sostienen la economía doméstica.

Actor político clave: El Alto se consolidó como bastión político con fuerte organización social a través de sindicatos, juntas vecinales y organizaciones como la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve) y la Central Obrera Regional (COR).

  • En 2003, la Guerra del Gas derivó en un conflicto nacional que terminó con la renuncia del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.
  • En 2019, tras la salida del poder de Evo Morales, la ciudad volvió a ser protagonista, especialmente por la fuerza política de sus organizaciones frente a las represiones de la entonces presidenta interina Jeanine Áñez.

Qué pasa en el aniversario: El aniversario 41 se desarrolla en un contexto marcado por el duelo nacional tras el reciente accidente de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), lo que llevó a suspender algunos eventos festivos.

  • Se realizaron actos más sobrios, como el desfile cívico-militar organizado por la COR en la avenida 6 de Marzo.
  • La alcaldesa Eva Copa señaló que debía ser un momento de reflexión y solidaridad con las familias afectadas.
  • El gobierno municipal anunció la entrega de seis obras de infraestructura con una inversión total de Bs 218 millones.

La conclusión: A 41 años de su fundación, El Alto dejó de ser el balcón de La Paz para convertirse en una ciudad con economía vibrante, capacidad organizativa e influencia política nacional, que continúa creciendo mientras enfrenta el reto de fortalecer su seguridad, planificación y gestión pública.

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