Retirar toda la serie B hubiera costado $us 20 millones y 18 meses de espera
El Post
Lo esencial: El Banco Central de Bolivia decidió inhabilitar solo los 17,1 millones de billetes del avión Hércules siniestrado el pasado viernes en El Alto, descartando anular la Serie B completa porque eso le hubiera costado al Estado más de 20 millones de dólares, además de 18 meses de espera.
Por qué importa: El Gobierno se ahorra tiempo y dinero gracias al seguro del proveedor, pero traslada el problema al ciudadano, quien ahora debe verificar cada billete que recibe.
- Esta delegación de responsabilidad ha generado un fenómeno de “rechazo preventivo” y desconfianza generalizada que afecta transacciones cotidianas en mercados, transporte y comercios.
El costo de la alternativa descartada: Anular la Serie B completa —que comprende casi 967 millones de piezas— obligaría al BCB a asumir el costo total de un nuevo contrato de impresión y provisión.
- Los procesos de licitación internacional, fabricación especializada en el exterior, controles de seguridad y transporte demandan un mínimo de 18 meses antes de contar con nuevos ejemplares.
- La autoridad monetaria descartó esta opción por considerarla inviable operativa y financieramente.
El ahorro mediante el seguro: La inhabilitación quirúrgica de los billetes del avión no representa gasto adicional para el Estado.
- El cargamento está protegido por un seguro contractual de Crane Currency Malta Limited que cubre el 120% del valor hasta su entrega en bóvedas.
- Gracias a esta cláusula, el proveedor debe reponer el material perdido sin costo para el BCB y de forma inmediata.
Problemas pequeños en números: El lote afectado es ínfimo comparado con el total de la serie.
- Los 17,1 millones de billetes del avión representan apenas el 1,4% del total de la Serie B.
- Solo se sustrajeron aproximadamente 5 millones de unidades, lo que significa un riesgo real en circulación ilegal de apenas el 0,5% del total de la serie.
La psicosis en la calle: Pese al daño estadístico mínimo, comercios y servicios rechazan billetes legales por temor, convirtiendo al ciudadano común en un “auditor monetario de mostrador”.
- En ferias como la 16 de Julio (El Alto) y La Pampa (Cochabamba), los vendedores prefieren perder ventas antes que aceptar billetes de la Serie B.
- Choferes del transporte público han instruido a sus afiliados no recibir estos cortes para evitar retrasos al verificar números correlativos de nueve dígitos.
Sí, pero: El BCB habilitó la aplicación “Billetes de Bolivia” y un verificador en línea, aunque su uso masivo en transacciones rápidas ha fracasado por ser poco práctico.
- En la práctica, estas herramientas se están utilizando más en las ventanillas de los bancos para filtrar billetes antes de que entren al sistema, mientras que en la calle la desconfianza persiste por la lentitud del proceso.
Qué dicen: Analistas y figuras públicas han cuestionado la gestión de la crisis monetaria.
- “La inhabilitación inicial de toda la serie fue reputacionalmente suicida”, afirmó el economista Gonzalo Chávez, criticando que se obligue al ciudadano a revisar seriales, lo cual erosiona la confianza básica en la moneda.
- Jaime Dunn señaló que la desinformación y las contraórdenes oficiales evidencian una falta de independencia del BCB y ha generado un daño a la moneda que la mantendrá cuestionada pese a las explicaciones.
- Jorge “Tuto” Quiroga lamentó que las versiones cambiantes obliguen a la gente humilde a perder tiempo actuando como “policía de billetes”.
Qué sigue: El sistema financiero intensificará el decomiso, perforación y retención de los billetes identificados con los seriales del accidente. Gremios como Asoban recomiendan a la ciudadanía transitar hacia el uso de pagos por QR para evitar la incertidumbre que hoy rodea al efectivo de la Serie B
