Salar de Uyuni.
Salar de Uyuni. | Foto: Matheus Oliveira

Ocho medidas para pasar de $us 740 millones a 1.500 millones en ingresos por turismo

El Post

Lo esencial: El Estado boliviano busca duplicar los ingresos por turismo receptivo de $us 740 millones registrados en 2024 a $us 1.500 millones para 2026, mediante ocho medidas fundamentales del plan estratégico Marca País que buscan transformar al sector en un generador estructural de divisas no tradicionales.

  • El Carnaval aparece como la primera prueba del año.

Por qué importa: Esta transformación reduciría la dependencia de los hidrocarburos y podría generar entre 15.000 y 25.000 nuevos empleos directos e indirectos, elevando la participación del turismo en el PIB del actual 3,3% a entre 8% y 9% si se incluye el turismo interno.

  • El turismo receptivo actual ronda el 1,5% del PIB.

Los números: Las proyecciones económicas del plan muestran un crecimiento acelerado del sector.

  • Ingresos 2024: Aproximadamente $us 740 millones por turismo receptivo.
  • Primer semestre 2025: Más de $us 383 millones contabilizados.
  • Movimiento actual estimado: $us 793 millones.
  • Proyección fin de 2025: Más de $us 800 millones.
  • Meta 2026: Superar los $us 1.500 millones.
  • Turistas necesarios: 2 millones manteniendo gasto actual o 1,5 millones si el gasto promedio sube a $us 1.000.
  • Meta a largo plazo (unos 10 años): Cuadruplicar ingresos hasta $us 3.000 millones

Panorama regional: Bolivia busca cerrar la brecha de ingresos turísticos con sus vecinos.

  • Perú: Genera aproximadamente $us 4.500 millones anuales.
  • Ecuador: Recibe cerca de $us 2.500 millones.
  • Bolivia: Actualmente en $us 740 millones.
  • Paraguay: Registra entre $us 500 y 600 millones

El plan: Las ocho medidas clave identificadas por el Gobierno y expertos del sector son:

  • Política de cielos abiertos y conectividad: Principal cuello de botella. Busca incentivar nuevas aerolíneas internacionales, reducir tasas aeroportuarias y abrir rutas directas.
  • Estabilidad macroeconómica y financiera: Garantizar cambio de divisas fácil, uso sin restricciones de tarjetas y sistema bancario confiable.
  • Inversión priorizada en infraestructura: Mejorar accesos viales, ampliar capacidad hotelera, garantizar conectividad digital y fortalecer aeropuertos regionales.
  • Certificación y estandarización de calidad: Elevar estándares de servicio y categorización hotelera para atraer turistas de alto poder adquisitivo.
  • Seguridad jurídica y paz social: Mitigar conflictividad social y bloqueos que dañan la imagen internacional.
  • Promoción internacional segmentada: Enfoque en ecoturismo premium, turismo de aventura, experiencias comunitarias y astroturismo.
  • Incentivos tributarios y alianzas público-privadas: Fomentar inversión privada mediante beneficios fiscales y mejor articulación Estado-empresariado.
  • Profesionalización del capital humano: Capacitación masiva en idiomas, hospitalidad y gestión turística

Los destinos clave: Bolivia cuenta con el programa “200 años, 200 destinos turísticos”, destacando como dinamizadores principales:

  • Salar de Uyuni: Epicentro del astroturismo y paisajes únicos.
  • Parque Nacional Madidi: Referente mundial en biodiversidad y ecoturismo comunitario.
  • Lago Titicaca: Destino cultural y natural de jerarquía internacional.
  • Sucre y Potosí: Joyas del turismo cultural y patrimonial.
  • Misiones Jesuíticas: Turismo histórico y de conservación.
  • Toro Toro: Certificado internacionalmente por su calidad y sostenibilidad

Qué dicen: Las autoridades gubernamentales respaldan el ambicioso plan con declaraciones estratégicas.

  • Ministra Cinthia Yañez: “Lo que dice el presidente es Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia. La vamos a trabajar en consulta con los sectores, con las comunidades y con los involucrados en los destinos más importantes”.
  • Presidente Rodrigo Paz: El objetivo es que el turismo sea la vía para “poner a Bolivia en el mundo”

Entre líneas: La meta de cuadruplicar los ingresos hasta $us 3.000 millones sería posible únicamente mediante una transformación estructural profunda que incluya apertura aérea total, inversiones masivas en infraestructura y estabilidad social sostenida que convierta al turismo en el principal sector no extractivo del país.

Qué sigue: El plan ya comenzó con la dinamización del Carnaval como banco de pruebas, pero los desafíos inmediatos para el segundo semestre incluyen:

  • Concretar nuevas rutas aéreas.
  • Mantener la estabilidad social frente a los bloqueos.
  • Avanzar en la formalización de servicios turísticos.
  • Desestacionalizar la oferta para que el flujo de visitantes sea constante durante todo el año.

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