Los diplomáticos del MAS siguen en funciones por deuda salarial
El Post
Lo esencial: El gobierno de Rodrigo Paz busca desmantelar la “Diplomacia de los Pueblos” del MAS y anuncia implementar un modelo de meritocracia y pragmatismo económico, pero a febrero de 2026, una fracción significativa aún permanece en sus puestos debido a que el Estado no tiene dinero para pagar los despidos.
Por qué importa: La permanencia de funcionarios del MAS en el servicio exterior es un síntoma de la crisis económica heredada que impide al nuevo gobierno ejecutar su renovación diplomática.
- El Estado debe $us 39 millones en deudas acumuladas de Cancillería y no puede remover legalmente a los diplomáticos sin cancelar sueldos devengados, vacaciones y gastos de retorno.
El problema de fondo: La Ley 465 de 2013 permitió que hasta el 90% de los cargos fueran de “libre disponibilidad”, priorizando la lealtad política sobre el mérito profesional. El nuevo gobierno busca revertir esta lógica, pero enfrenta restricciones financieras abrumadoras.
- Deuda total de Cancillería: aproximadamente $us 39 millones.
- Deuda en salarios pendientes: $us 1,5 millones a embajadores y funcionarios.
- Bolivia perdió el voto en la ONU por deudas de membresía de $us 772,000.
Estado actual: Figuras de alto perfil del entorno de Luis Arce y Evo Morales continúan en ejercicio en embajadas estratégicas.
- Jorge Ramiro Tapia (Argentina): Exministro de Salud, en ejercicio transitorio.
- Nardi Suxo Iturry (España): Exministra de Transparencia, figura histórica.
- Sebastian Michel (Venezuela): Exviceministro y vocero oficial del MAS.
- José Vladimir Crespo (México): Historiador y exviceministro del MAS
Qué dicen:
- El senador Nicanor Cochi advirtió que la totalidad del cuerpo diplomático del MAS continúa en funciones debido a la falta de recursos para el pago de salarios y beneficios sociales y que no se tiene dinero ni siquiera para pagar los boletos de retorno.
- Manfredo Kempff, diplomático de carrera, señala que los pasajes de retorno los pagan los mismos diplomáticos y hubo veces que regresaron con deudas salariales que se pagaron meses después.
El plan: El Gobierno ha fijado el periodo entre marzo y junio de 2026 para consolidar su nuevo cuerpo diplomático con tres objetivos centrales.
- Gestores Económicos: Los nuevos embajadores deben actuar como promotores de negocios y captadores de inversión extranjera.
- Giro Geopolítico: Prioridad en restablecer relaciones plenas con Estados Unidos (acordado con Marco Rubio) e Israel.
- Desideologización: Alejamiento del bloque ALBA-TCP y acercamiento a Occidente para la gestión del litio
Entre líneas: La “limpieza diplomática” está en marcha, pero su velocidad depende estrictamente de la estabilización de las arcas del Estado. La transición prioriza la estabilidad administrativa sobre la purga ideológica apresurada, revelando que el cambio no es solo de nombres, sino de funciones fundamentales en la diplomacia boliviana.
