Bolivia, entre los tres países más corruptos de la región, según ranking internacional
Lo esencial: Bolivia se ubica entre los tres países con peores indicadores de corrupción en Sudamérica, según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025 de Transparencia Internacional. Con 28 puntos sobre 100, el país ocupa el puesto 136 de 180 naciones evaluadas y permanece estancado en una posición crítica del ranking global.
Por qué importa: Desde un enfoque político, el informe coloca a Bolivia como uno de los Estados con mayor opacidad institucional de la región, lo que refuerza cuestionamientos sobre la gestión pública y la debilidad de los mecanismos de control. Transparencia Internacional advierte que esta situación afecta la capacidad del país para atraer inversiones y sostener el desarrollo económico.
- El puntaje de Bolivia está muy por debajo del promedio mundial, que es de 42 puntos.
Los hechos: El IPC 2025 muestra un deterioro relativo de la posición boliviana en el contexto regional y global, pese a mantener la misma puntuación que el año anterior.
- Bolivia obtuvo 28 puntos, igual que en 2024.
- Descendió del puesto 133 al 136 en el ranking global.
- Solo Paraguay y Venezuela presentan peores indicadores en Sudamérica.
Los números: El informe compara el desempeño de Bolivia con otros países de la región y del mundo.
- Bolivia: 28 puntos sobre 100.
- Uruguay: 76 puntos.
- Chile: 63 puntos.
- Venezuela: 10 puntos.
- Total de países evaluados: 180.
Contexto: Según el ranking, la situación boliviana responde a problemas estructurales que afectan el funcionamiento del Estado y la lucha contra la corrupción.
- Baja transparencia institucional y débil acceso a la información pública.
- Falta de controles efectivos y erosión de la rendición de cuentas.
- Debilitamiento de la lucha anticorrupción, que favorece el abuso de poder y el cierre del espacio cívico.
Entre líneas: El informe señala que la percepción pública de corrupción se ve reforzada por casos específicos que generan un “costo sistémico”, como denuncias de adjudicaciones irregulares en zonas de conservación forestal y señalamientos que involucran a familiares del entorno presidencial.
La conclusión: En un contexto global de retroceso de las democracias, Transparencia Internacional sitúa a Bolivia como un país estancado en materia de integridad institucional, con dificultades para aplicar estándares internacionales contra el soborno.
