La exportación de soya aún se rige por cupos y los productores ven desincentivo
El Post
Lo esencial: El Gobierno autorizó la exportación de 880.000 toneladas de grano de soya mediante un certificado único con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026, manteniendo un sistema de cupos que, según productores e investigadores, genera incertidumbre y desincentiva la producción agrícola.
Por qué importa: Pese a los anuncios oficiales sobre una supuesta liberalización, el sector productivo considera que la medida es solo transitoria y no resuelve el problema estructural de previsibilidad que enfrenta el sector soyero.
- La restricción mediante cupos limita el potencial de ingreso de divisas al país, cuando el 80% de la producción nacional debería orientarse a la exportación.
Los hechos: La autorización reduce trámites y burocracia en plena antesala de la cosecha de verano, pero mantiene restricciones que el sector rechaza.
- Bolivia produce aproximadamente 3 millones de toneladas de soya.
- Solo el 20% se destina al mercado interno, mientras que el 80% debería orientarse a la exportación.
- En 2025 las exportaciones de soya y derivados alcanzaron 1.030,1 millones de dólares, superando en 6,6% al valor de 2024 (948,3 millones de dólares).
Qué dicen: Los representantes del sector coinciden en que necesitan una apertura total del mercado.
- Jaime Hernández (Anapo): “El pedido del sector es claro: una liberación total de las exportaciones sin cupos, sin certificados, sin bandas de precios”.
- Marín Condori (investigador): “El sector agroindustrial pide una liberación completa, no con cupos. Más bien el Gobierno debería ayudar a incentivar que se produzca más, sin estas limitaciones”.
Entre líneas: Las restricciones a la exportación continúan afectando la credibilidad del país como proveedor confiable en los mercados internacionales. Según Condori, la falta de firmeza normativa genera dificultades en la relación con los importadores, quienes requieren seguridad jurídica y volúmenes sostenidos para mantener y ampliar sus compras.
Sí, pero: Aunque el Gobierno de Rodrigo Paz prometió durante su campaña electoral la liberación irrestricta de las exportaciones agrícolas, incluyendo la soya, los productores consideran que las decisiones adoptadas hasta ahora no cumplen plenamente con ese compromiso.
- La aplicación de estas medidas en plena cosecha de verano podría tener efectos negativos sobre la próxima campaña agrícola.
Qué sigue: El sector productivo permanece a la espera de una normativa que establezca una liberación total de las exportaciones. Desde Anapo insisten en que solo una apertura total y sostenida permitirá generar previsibilidad, atraer inversiones, incrementar la producción y aumentar el ingreso de divisas para el país.
