Vaca Díez apunta al INRA por avasallamientos y “terrorismo de Estado”
Lo esencial: El viceministro de Tierras, Hormando Vaca Díez Jiménez, denunció que Bolivia vivió durante los últimos 20 años un “terrorismo de Estado” en materia agraria, con avasallamientos tolerados, promovidos y protegidos desde el aparato estatal, y señaló al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) como principal operador del sistema.
Por qué importa: Las denuncias apuntan a un esquema de impunidad estructural, persecución a propietarios y vulneración sistemática del Estado de Derecho, con impactos sobre propietarios privados, pueblos indígenas, áreas protegidas y unidades productivas estratégicas, además de consecuencias directas en la seguridad alimentaria y el desplazamiento forzado de comunidades.
Los hechos: En entrevistas con El Deber, Vaca Díez describió un mecanismo estatal que habría facilitado tomas ilegales de tierras durante las gestiones del MAS.
- Afirmó que funcionarios del INRA filtraban información técnica sensible, como planos y coordenadas, a grupos irregulares.
- Indicó que los predios en proceso de saneamiento eran avasallados y luego el Estado declaraba un supuesto “conflicto de intereses”, paralizando trámites.
- Sostuvo que el propietario legítimo quedaba fuera de sus tierras mientras el avasallador era protegido.
- Señaló afectaciones a propietarios privados, pueblos indígenas, áreas protegidas y unidades productivas estratégicas.
- Citó casos como Las Londras y Guarayos en Santa Cruz; el pueblo chimán en Beni; y hechos similares en Cochabamba y Tarija.
Qué dicen: El viceministro responsabilizó directamente al INRA y denunció protección estatal y manipulación judicial.
- “Se generó un terrorismo de Estado tremendo respecto a la tierra y una impunidad total hacia los avasalladores. El INRA fue el brazo ejecutor de ese sistema”.
- “Las Londras fue avasallada porque era un predio en pleno proceso de saneamiento. El tráfico de tierras comienza desde el INRA”.
- “La justicia tardía se convirtió en una forma de castigo. A la gente la cansaron, la empobrecieron y la obligaron a abandonar sus denuncias”.
Qué sigue: Vaca Díez aseguró que esta etapa “se acabó” y anunció auditorías inmediatas al INRA, cambios de autoridades, procesos penales contra los responsables y la designación de un nuevo director nacional del INRA con requisitos estrictos de formación y experiencia en derecho agrario.
La conclusión: El viceministro afirmó que la reconstrucción del INRA y la recuperación del Estado de Derecho son necesarias para que la tierra no siga siendo un instrumento de terror, chantaje y tráfico político.
