Bolivia impulsa mercados de carbono para salvar bosques y generar ingresos
Lo esencial: Bolivia abre sus puertas a los mercados de carbono tras años de rechazo, buscando generar hasta $us 600 millones anuales mediante la protección de sus 58 millones de hectáreas de bosques.
- Tras la llegada de Rodrigo Paz Pereira a la presidencia, el país gira hacia los mercados de carbono después de años de rechazo a los mecanismos de mercado aplicados a la naturaleza.
Por qué importa: Bolivia podría generar hasta 30 millones de créditos de carbono al año (que equivale a evitar o capturar 30 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono (CO2).
- Este hecho transforma la protección forestal en ingresos financieros cruciales en un momento de crisis económica.
Los números: El potencial económico y ambiental de Bolivia en los mercados de carbono se refleja en cifras significativas.
- 58 millones de hectáreas de bosques disponibles para proyectos.
- 30 millones de créditos de carbono potenciales al año.
- Entre 5 y 20 dólares por tonelada de CO₂, según la calidad del proyecto.
- Entre 150 y 600 millones de dólares de ingresos anuales estimados.
El mecanismo: Los bonos o créditos de carbono son instrumentos financieros que certifican la reducción de una tonelada de CO₂ o la captura de gases contaminantes de la atmósfera.
En Bolivia, esto incluye dos tipos principales de proyectos.
- Proyectos de evitación: Evitar que los bosques existentes sean destruidos.
- Proyectos de remoción: Plantar nuevos bosques o usar tecnología avanzada para extraer carbono del aire.
Proyectos emblemáticos: Dos iniciativas demuestran el potencial de esta estrategia en Bolivia.
- Charagua Iyambae: Primera autonomía indígena que gestiona sus propios proyectos de conservación, destinando fondos a infraestructura, educación y desarrollo productivo sostenible.
- Exomad Green en la Chiquitania: Convierte residuos forestales en biochar, capturando carbono de forma estable y mejorando la fertilidad del suelo, con Microsoft como comprador de créditos.
Marco legal: En 2024, el Tribunal Constitucional Plurinacional declaró inconstitucional la prohibición de mercantilizar funciones ambientales, abriendo la puerta a la inversión internacional.
- Bolivia se integra en las reglas globales como el Artículo 6 del Acuerdo de París y el CBAM de la Unión Europea, que grava importaciones de productos con alta huella de carbono.
Sí, pero: El camino presenta riesgos importantes que el gobierno busca mitigar.
- Se teme la aparición de intermediarios especulativos o conflictos territoriales por la propiedad de los bosques.
- Para enfrentarlos, el Gobierno propone una Taxonomía Verde Nacional y salvaguardas que garanticen transparencia, consentimiento indígena y auditorías independientes.
La conclusión: El bono de carbono boliviano no es solo un papel financiero; es un símbolo de la ambición del país de sanar su economía mientras contribuye a sanar el planeta, combinando preservación ambiental, tecnología innovadora y desarrollo económico.
