Mineros asalariados se declaran en emergencia en rechazo a la ley antibloqueos
Lo esencial: El sector minero asalariado, representado por la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), se declaró en estado de emergencia nacional, alerta y “en pie de lucha” contra el proyecto de ley que busca penalizar los bloqueos, actualmente en tratamiento en el Legislativo.
Por qué importa: El rechazo del sector minero se centra en el impacto político y económico de la norma, que consideran una amenaza a derechos conquistados históricamente mediante la movilización social y un desafío directo a los sectores sociales frente a decisiones impulsadas desde el Gobierno.
Los hechos: El proyecto legislativo, impulsado inicialmente por el diputado Carlos Alarcón y respaldado por el Gobierno, propone sanciones penales para los bloqueos de vías públicas.
- Tipifica los bloqueos como delito grave.
- Establece penas de 3 a 6 años de privación de libertad para los participantes.
- Contempla hasta 20 años de cárcel en casos donde medie violencia.
Qué dicen: La dirigencia minera expresó un rechazo frontal a la iniciativa y cuestionó su orientación política y económica.
- El secretario ejecutivo de la FSTMB, Andrés Paye, calificó la propuesta como una “maldita ley” que busca dar “garrote al pueblo” mediante normas de “hambre y miseria”.
- Señaló que la movilización social es el “arma más sagrada del pueblo” para recuperar la democracia y derechos sociolaborales.
- La FSTMB afirmó que el Gobierno ignora el voto de las mayorías al promover medidas de corte “neoliberal” no consensuadas con los trabajadores.
El plan: Más allá del rechazo a la normativa penal, el sector minero anunció la elaboración de un “programa alternativo de gobierno” con énfasis económico.
- Incrementar el Producto Interno Bruto (PIB) y fortalecer la industrialización.
- Fiscalizar que los préstamos externos no beneficien solo a élites agroindustriales o sectores específicos.
- Cuestionar la política de hidrocarburos y la retención del IVA, señalando beneficios a grandes comercializadores y dudas sobre la estabilidad de los costos de transporte para el pueblo.
Estado actual: La FSTMB denunció que el Ejecutivo estaría alineado con intereses del “imperialismo norteamericano” y de élites agroindustriales, trasladando el peso de la crisis económica a la clase trabajadora.
Qué sigue: Ante el avance del proyecto en las comisiones de Justicia y Constitución de la Asamblea Legislativa, la FSTMB llamó a la unidad de organizaciones sociales y sindicales, afiliadas o no a la COB, advirtió que “la paciencia del pueblo tiene un límite” y afirmó que se mantendrán vigilantes mientras el proyecto continúa en fase de discusión y socialización.
