Foto: Europa Press
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Bolivia vuelve al escenario global con Paz en la histórica firma del acuerdo Mercosur–UE

Lo esencial: El presidente Rodrigo Paz Pereira asistió ayer sábado 17 como testigo de honor a la firma del Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea en Asunción, Paraguay, en su primer viaje internacional desde que asumió el mando hace poco más de dos meses. 

  • En el evento proclama el fin de dos décadas de aislamiento político y económico de Bolivia.

Por qué importa: Bolivia busca reposicionarse como un actor confiable en el escenario internacional, dejando atrás lo que Paz calificó como un modelo económico “ideologizado” que condujo al estancamiento. 

  • El mandatario anunció el retorno pleno del país a los espacios de integración regional y global con un enfoque pragmático orientado a la estabilidad, la inversión y el desarrollo productivo.

El contexto político: Durante su intervención en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central del Paraguay, Paz marcó distancia con los gobiernos anteriores y presentó a Bolivia como un socio confiable en un contexto global atravesado por tensiones geopolíticas, proteccionismo y competencia entre grandes potencias.

  • “Nunca más entre hermanos las distancias por ideologías. Los que nacimos juntos, creceremos juntos”, afirmó el presidente.
  • Calificó el modelo de las últimas dos décadas como “ideologizado” y causante del aislamiento internacional.
  • “El Mercosur no debe ver a Bolivia como una carga, sino como un aliado”, sostuvo Paz

Los números del aislamiento: Paz respaldó su crítica al modelo anterior con cifras de inversión extranjera directa que evidencian el fracaso de la estrategia previa.

  • 2024: Bolivia no superó los 240 millones de dólares en inversión extranjera.
  • 2025: La cifra cayó a apenas 140 millones de dólares.
  • Según el mandatario, esto evidencia el fracaso de priorizar la afinidad política por encima de la integración productiva.

Las señales de cambio: El gobierno de Paz, que cumple poco más de dos meses, ya tomó decisiones estructurales para marcar el nuevo rumbo económico y político del país.

  • Eliminación de las subvenciones a los hidrocarburos vigentes desde la década de 1970.
  • Medida de alto costo político pero necesaria para estabilizar la economía según Paz.
  • Busca enviar una señal de disciplina fiscal a los mercados internacionales.
  • Ratificó que su administración hará todos los esfuerzos para lograr la incorporación plena de Bolivia al Mercosur.

Panorama general: El tratado Mercosur-UE crea un mercado integrado de aproximadamente 720 millones de personas y un PIB combinado cercano a los 22 billones de dólares, equivalente a casi una cuarta parte de la economía mundial. 

  • Se prevé la eliminación o reducción gradual de aranceles para cerca del 90% del comercio bilateral.

La dimensión geopolítica: Más allá de lo comercial, el acuerdo tiene una fuerte dimensión estratégica que beneficia a ambos bloques.

  • Para la UE: herramienta de autonomía frente al proteccionismo y acceso a minerales críticos como litio, cobre y tierras raras.
  • Ursula von der Leyen calificó el pacto como un “mensaje fuerte contra el aislamiento”.
  • Bolivia participó con un rol simbólicamente relevante pero deberá armonizar su legislación con los estándares del tratado.

Debate interno: Por primera vez desde el retorno a la democracia, Paz no entregó el bastón de mando al vicepresidente Edmand Lara antes de salir del país, amparándose en el Decreto Supremo 5515. 

  • Desde el Ejecutivo argumentaron que busca evitar escenarios de doble autoridad en un momento clave de reformas estructurales.

Entre líneas: Con su presencia en Asunción, el Gobierno busca reposicionar a Bolivia como un actor previsible y confiable, alineando el ajuste interno con una estrategia de apertura externa.

  • Según analistas, el desafío no será solo sostener el discurso en foros globales, sino traducir este giro en resultados concretos: recuperación de la inversión extranjera, modernización institucional y gobernabilidad interna.

Qué sigue: Bolivia ha dado el primer paso para dejar atrás el aislamiento y reinsertarse en los grandes flujos del comercio y la política global. 

  • La sostenibilidad de este relanzamiento dependerá de la capacidad del Ejecutivo para consolidar el nuevo rumbo y enfrentar las resistencias del modelo que busca dejar atrás.

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