Protestas Iran
Ilustración: El Post

Irán: represión letal y presión internacional en su mayor crisis en cuatro décadas

El Post

Lo esencial: Irán enfrenta uno de los momentos más críticos desde 1979 con un levantamiento nacional que se extiende por las 31 provincias, dejando entre 2.403 y 3.000 muertos según distintas fuentes, mientras el régimen impone un apagón casi total de internet y telecomunicaciones que mantiene aislados a 86 millones de iraníes.

Por qué importa: La combinación de protesta social masiva, colapso económico y deterioro ambiental, junto con la creciente presión internacional liderada por Estados Unidos, ha puesto al régimen iraní en su punto de mayor vulnerabilidad en más de cuatro décadas. 

  • La ruptura de los bazaaris (comerciantes históricamente aliados del clero chiita) con el régimen, simboliza la profundidad de la crisis.

El levantamiento: Las protestas iniciaron a finales de diciembre de 2025 en el Gran Bazar de Teherán como reacción al alza de precios, inflación descontrolada y devaluación del rial, pero se transformaron rápidamente en un desafío político de fondo.

  • Se extiende por más de 180 ciudades con consignas que apuntan directamente al fin del sistema político vigente.
  • A diferencia de las protestas de 2022 bajo el lema “Mujer, Vida, Libertad”, la actual revuelta no se limita a demandas sectoriales.
  • Participación clave de los bazaaris, comerciantes históricamente aliados del clero chiita.

La represión: El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y la policía desplegaron munición real, francotiradores y armamento pesado contra manifestantes, además del uso masivo de gas lacrimógeno, perdigones y cañones de agua.

  • HRANA reporta al menos 2.403 fallecidos y más de 18.000 detenidos.
  • Fuentes internas del gobierno iraní mencionan cerca de 3.000 muertos, incluidos miembros de fuerzas de seguridad.
  • Testimonios describen allanamientos nocturnos, palizas, detenciones arbitrarias y persecución de heridos en hospitales.
  • Apagón casi total de internet desde el 8 de enero para frenar protestas y ocultar ante el mundo la represión.
  • El poder judicial advierte que los actos de protesta pueden ser considerados moharebeh (“guerra contra Dios”), castigado con pena de muerte.

Crisis estructural: Detrás de la explosión social subyace una crisis económica profunda con inflación, desempleo y escasez de bienes básicos que golpean a una clase media empobrecida y sectores populares al límite de la subsistencia.

  • Deterioro ambiental calificado por analistas como “quiebra ecológica”.
  • Sobreexplotación de acuíferos provoca subsidencia del terreno en Teherán e Isfahán.
  • La contaminación del aire agravada por la quema de mazut causa decenas de miles de muertes al año.
  • Cortes frecuentes de agua y electricidad paralizan la vida cotidiana.

Presión internacional: Estados Unidos asumió un rol protagónico mientras Israel optó por el silencio estratégico.

  • Donald Trump expresó apoyo público a manifestantes y lanzó advertencias directas al régimen.
  • EEUU amenaza con “medidas muy enérgicas” si continúan las ejecuciones y evalúa opciones militares.
  • Israel evita declaraciones públicas para no ofrecer al régimen un enemigo externo como elemento de cohesión interna.
  • Teherán acusa a Israel de instigar la revuelta para deslegitimar a los manifestantes.

Entre líneas: Aunque el aparato de seguridad aún se mantiene cohesionado, analistas advierten que el país se acerca a un escenario de cambio sistémico. 

  • Irán se encuentra al borde de una transformación incierta: entre la supervivencia de una teocracia debilitada y la posible deriva hacia un Estado dominado exclusivamente por sus estructuras de seguridad.

Qué sigue: El desenlace no solo definirá el futuro del país sino también el equilibrio político de toda la región, según observadores.

Otras Noticias