EEUU exige ruptura de Venezuela con China, Irán, Rusia y Cuba
El Post
Lo esencial: Tras la captura de Nicolás Maduro, el secretario de Estado Marco Rubio presentó un plan estadounidense para Venezuela estructurado en tres fases: estabilización económica inmediata con control del petróleo, recuperación con rediseño político y apertura a inversión extranjera, y una transición por detallar.
- Washington condiciona su cooperación a la ruptura con China, Irán, Rusia y Cuba.
Por qué importa: EEUU busca controlar directamente el petróleo venezolano y los ingresos resultantes, imponiendo una “cuarentena” marítima y administrando entre 30 y 50 millones de barriles de crudo.
- El plan condiciona toda la transición venezolana a los intereses geopolíticos y económicos de Washington, exigiendo exclusividad en la producción petrolera futura.
Fase I – Estabilización bajo control petrolero: La primera etapa busca “evitar que Venezuela descienda al caos”, según Rubio, centrándose en el control total del petróleo.
- Imposición de “cuarentena” marítima para controlar todo el tráfico petrolero venezolano.
- Control de 30-50 millones de barriles de crudo “atrapados” por las sanciones.
- Venta directa por EEUU a precios de mercado, sin descuentos.
- Fondos bajo administración estadounidense con control indefinido.
- Captura inmediata de dos buques petroleros como demostración de eficacia.
Fase II – Recuperación económica y reconciliación: La segunda fase plantea una recuperación en dos carriles simultáneos con fuerte presencia de capital externo.
- Apertura del mercado venezolano garantizando acceso “justo” a empresarios estadounidenses y occidentales.
- Proceso de reconciliación nacional con amnistías, liberaciones y repatriaciones.
- Participación de fuerzas opositoras en la reconstrucción de la sociedad civil.
- Nueva estructura productiva con fuerte presencia de capital externo.
Fase III – Transición y consolidación: La tercera etapa busca consolidar el nuevo escenario político y social.
- Rubio adelantó que los detalles operativos se conocerán “en los días a venir” y que esta fase se solapará parcialmente con la anterior en un proceso gradual, enfocándose en asentar nuevas estructuras de gobierno.
Las exigencias no negociables: Washington presentó condiciones indispensables para la cooperación con el gobierno interino de Delcy Rodríguez.
- Ruptura definitiva de relaciones con China, Irán, Rusia y Cuba.
- Asociación exclusiva con Estados Unidos para producción futura de petróleo.
- Prioridad para compañías estadounidenses en las ventas petroleras.
- Liberación de todos los presos políticos.
- Avanzar hacia elecciones libres y justas en el futuro.
- Cooperación reforzada contra el narcotráfico y desmantelamiento de bandas.
Los tres pilares de la estrategia: El plan estadounidense se apoya en elementos interconectados que buscan una transformación profunda de Venezuela.
- Control económico total mediante el dominio del petróleo y administración de ingresos.
- Realineamiento geopolítico forzado expulsando potencias rivales.
- Apertura de mercados para asegurar intereses de empresas estadounidenses y occidentales.
Qué dicen: Donald Trump y el secretario de Energía Chris Wright reforzaron que el control estadounidense sobre la venta del crudo será indefinido y que los ingresos se depositarán en cuentas bajo supervisión de Washington.
La conclusión: La propuesta dibuja una transición profundamente condicionada por Washington que combina estabilización financiera, reformas estructurales y una redefinición del lugar de Venezuela en el tablero internacional.
