Espinoza ratifica que en 2026 el dólar será unificado y flotante
Lo esencial: El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, ratificó que en 2026 Bolivia avanzará hacia un dólar unificado y flotante, como parte de una estrategia integral para retomar de manera ordenada y gradual el control de la política cambiaria y corregir las distorsiones actuales.
Panorama general: La propuesta se enmarca en un contexto de escasez de divisas y múltiples cotizaciones del dólar, situación que, según el Gobierno, genera distorsiones económicas y afecta al aparato productivo. La unificación busca reducir la incertidumbre y reflejar de forma más realista las condiciones del mercado.
Estado actual: El sistema cambiario boliviano opera hoy con tres tipos de cambio, producto de la caída de ingresos por exportaciones y la presión sobre las reservas.
- Dólar oficial: Anclado desde noviembre de 2011 en Bs 6,96 para la venta, utilizado en transacciones bancarias formales y por debajo de los valores de mercado.
- Dólar referencial: Publicado diariamente, desde noviembre pasado, por el Banco Central, promedia operaciones del mercado mayorista y ronda los Bs 8,50, sin implicar una devaluación oficial.
- Dólar paralelo: Asociado al mercado informal y digital, se sitúa en torno a los Bs 9,50 por la escasez de divisas.
El plan: Espinoza, en entrevista con El Deber, plantea que el nuevo esquema cambiario no tendrá un precio fijo impuesto por el Estado, sino que se moverá según el mercado, con un control estricto de la volatilidad para garantizar previsibilidad.
- Eliminar la dispersión de cotizaciones y la incertidumbre en el comercio exterior.
- Ajustar el tipo de cambio a la realidad económica para maximizar el potencial exportador.
- Estabilizar la macroeconomía y sentar bases para una reconstrucción económica sostenible.
Los números: La transición estará respaldada por financiamiento orientado al sector privado.
- Recursos estimados: aproximadamente $us 3.500 millones para 2026.
- Proyección: alcanzar $us 9.000 millones en un horizonte de dos a tres años.
Resultados iniciales: El Decreto Supremo 5503 es presentado como el primer paso para simplificar el Estado y fomentar la inversión privada.
- Reducción del 30% en el gasto de combustibles.
- Normalización de la provisión de carburantes y eliminación de filas en estaciones de servicio.
- Previsión de un entorno tributario y aduanero menos asfixiante, eliminando lo que el Ministro denomina “abuso tributario” de gestiones pasadas.
La conclusión: Según el Gobierno, la unificación y flotación del dólar, junto con financiamiento estratégico y ajustes regulatorios, apunta a transformar a Bolivia en una economía con mayor estabilidad macroeconómica y un crecimiento impulsado por el sector productivo.
