Ilustración: El Post

Petróleo en su nivel más bajo en cinco años: impacto y beneficios para Bolivia

Lo esencial: El precio del petróleo crudo Brent descenderá a un promedio de $us 60 en 2026, alcanzando su nivel más bajo en los últimos 5 años, según proyecta el Banco Mundial. Esta caída representa una oportunidad favorable para Bolivia en medio del retiro de subsidios a combustibles.

Por qué importa: La reducción de precios internacionales del petróleo aliviará directamente los costos de importación de combustibles para el país, que no produce crudo ni gas en cantidades suficientes para exportación. Este escenario favorable coincide con el inicio del retiro de subvenciones a combustibles, permitiendo una transición menos severa en el costo de vida.

Los factores globales: El excedente mundial de petróleo en 2025 se ubicará un 65% por encima de su pico más reciente en 2020.

  • Estancamiento en el consumo de China.
  • Avance acelerado en la adopción de vehículos eléctricos e híbridos a nivel global.

El contexto boliviano: Bolivia enfrenta un momento crítico de ajuste económico con múltiples frentes. El Ministerio de Hidrocarburos importa petróleo condensado para ser procesado en las refinerías de Santa Cruz y Cochabamba, permitiendo la producción local de gasolina y derivados. 

  • El Gobierno ha decretado el retiro de la subvención a combustibles para corregir distorsiones de mercado, frenar el contrabando hacia países vecinos y reducir la presión sobre las finanzas públicas y el déficit fiscal.

Qué dicen: Los expertos ven una ventana de oportunidad en esta coyuntura.

  • Germán Molina, economista: “Una caída en los precios internacionales reducirá directamente los costos para la economía nacional”, aunque advierte que factores externos como conflictos internacionales podrían seguir incidiendo en costos de transporte y logística.
  • Ayhan Kose, economista del Banco Mundial, citado en el informe: “La eliminación gradual de los costosos subsidios permite liberar recursos para invertirlos en infraestructura y capital humano, áreas vitales para la productividad a largo plazo”.

Sí, pero: El retiro de las subvenciones implica desafíos directos para el transporte y la estructura de precios de los alimentos. Para mitigar estos efectos, el Gobierno nacional ha anunciado medidas de compensación social, incluyendo el fortalecimiento de bonos y facilidades impositivas para sectores vulnerables.

La conclusión: La convergencia entre un mercado petrolero global con exceso de oferta y las reformas fiscales internas posiciona a Bolivia en un camino hacia la reconstrucción de su espacio fiscal, permitiendo que el gasto se reoriente del consumo directo a la inversión productiva y la creación de empleo duradero.

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