Estancamiento e inflación: La Cepal prevé que la economía boliviana crecerá un 0,5%
Lo esencial: La Cepal prevé que la economía de Bolivia crecerá apenas 0,5% en 2025 y mantendrá ese mismo nivel en 2026, según su informe Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2025. El organismo advierte que el país quedará muy por debajo del promedio regional y enfrenta un fuerte aumento de la inflación.
Por qué importa: El bajo crecimiento combinado con una inflación elevada profundiza las dificultades económicas de Bolivia y afecta directamente el poder adquisitivo de los trabajadores. La Cepal señala que el país enfrenta un escenario de estancamiento del PIB y alta inflación, lo que plantea desafíos urgentes para la sostenibilidad macroeconómica.
- Bolivia registró una contracción del salario medio real durante los primeros tres trimestres de 2025.
Los hechos: El informe de la Cepal describe un desempeño económico débil y presiones inflacionarias significativas en Bolivia, en contraste con el promedio regional.
- El crecimiento económico proyectado es de 0,5% en 2025 y 0,5% en 2026.
- El promedio regional se estima en 2,4% para 2025 y 2,3% para 2026.
- La economía boliviana sufrió una contracción de -1,1% en 2024 y tendrá una recuperación marginal.
- Bolivia destaca como uno de los desempeños más débiles de América del Sur.
Los números: La inflación aparece como el desafío macroeconómico más crítico identificado por la Cepal.
- Entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025, la inflación aumentó 17,1 puntos porcentuales, alcanzando una tasa interanual de 23,3%.
Contexto: La Cepal atribuye el aumento de la inflación a factores internos de oferta, distorsiones en los mercados de bienes básicos y presiones cambiarias que alteraron la dinámica de precios internos. Este panorama se da en un entorno mundial incierto, con condiciones financieras restrictivas y debilitamiento del comercio internacional.
Entre líneas: El organismo considera que la combinación de estancamiento económico e inflación elevada configura un escenario de estanflación para Bolivia, lo que refuerza la necesidad de fortalecer la sostenibilidad macroeconómica y avanzar en reformas que impulsen la inversión y la productividad.
