David Santalla: humor, resistencia y memoria viva del teatro boliviano
El Post
Lo esencial: David Santalla Barrientos, uno de los humoristas más prolíficos y queridos de Bolivia, falleció el 21 de febrero de 2026 en Sucre por complicaciones del cáncer a los 87 años.
- A pesar de más de 50 años de carrera, múltiples premios y personajes icónicos como La Imilla y Don Enredoncio, murió sin seguro médico y vendiendo muñecos de lana en ferias para subsistir.
Por qué importa: La muerte de Santalla expone la paradoja del reconocimiento cultural en Bolivia: mientras las autoridades lo homenajean póstumamente y será enterrado en el sector de “Los Notables” del Cementerio General de La Paz, en vida denunció constantemente la falta de apoyo económico y protección social para los artistas.
- Su caso evidencia el abandono sistemático que sufren los creadores culturales del país.
El legado: Santalla creó personajes que se convirtieron en referentes del teatro nacional y escribió más de 18 obras, con tres novelas en preparación que no pudo publicar por falta de recursos.
- La Imilla, Don Enredoncio y Toribio forman parte del imaginario colectivo boliviano.
- Actuó en 8 películas bolivianas entre 1963 y 2019, incluyendo “Chuquiago” y “Mi socio”.
- En 2019 retomó su recordado personaje Vito en “Mi socio 2.0”.
Los números: A lo largo de su carrera recibió múltiples reconocimientos, pero ninguno se tradujo en apoyo económico concreto.
- Más de 50 años dedicados al teatro.
- 18 obras de teatro escritas.
- Premios Maya en 1999, 2000 y 2001.
- Condecoración Franz Tamayo en 1993, una de las más altas del país.
Entre líneas: Santalla convirtió su frustración en humor crítico.
- De profesión constructor civil, solía decir con ironía: “En este país no se puede poner una constructora, hay que poner una demoledora”, resumiendo su visión de un país contradictorio e injusto.
- En 2014 estrenó “El poder del humor” junto a Tralalá, reafirmando su convicción de que el humor es una herramienta de crítica y resistencia.
Sí, pero:
- A pesar de los reconocimientos oficiales, incluida la más alta distinción de la Asamblea Legislativa Plurinacional en 2017 aprobada por unanimidad en el Senado, Santalla enfrentó graves problemas de salud sin protección social.
- Sobrevivió a un accidente cerebrovascular en 2015 y venció al cáncer en 2017.
- Sin embargo, su salud no se restableció completamente.
- Finalmente el cáncer lo venció sin contar con seguro médico.
La conclusión: David Santalla permanecerá como símbolo de resistencia cultural y humor crítico. Su muerte deja al descubierto que en Bolivia el arte puede ser una forma de lucha, aunque no garantiza una vida segura para quienes la ejercen.
