El tren regresa a la Chiquitania con reactivación ferroviaria y plan turístico piloto
El Post
Lo esencial: Después de seis años de inactividad, el transporte ferroviario de pasajeros hacia la Chiquitanía vuelve a la vida con un ferrobús turístico que iniciará operaciones el 27 de febrero.
- El servicio estuvo suspendido desde 2019 en medio de la pandemia de Covid-19 y la caída de la demanda en la red ferroviaria oriental.
Por qué importa: La reactivación responde a múltiples motivaciones estratégicas para el desarrollo regional, según las autoridades bolivianas.
- Impulsar el turismo interno y receptivo, destacando destinos como las misiones jesuíticas y el Pantanal boliviano.
- Mejorar la conectividad regional entre comunidades históricamente aisladas por la limitada oferta de transporte ferroviario.
- Dinamizar la economía local, ampliando oportunidades para artesanos, vendedores y pequeños emprendedores en las paradas del ferrocarril.
- Atender una demanda ciudadana histórica, impulsada por comités cívicos y autoridades locales.
Los hechos: El nuevo servicio será ejecutado por la Empresa Ferroviaria Oriental S.A. con características específicas para su operación inicial.
- Ferrobús moderno con capacidad para 42 personas, equipado con estándares de confort y seguridad.
- Itinerario semanal: salidas cada viernes y retorno los domingos.
- Periodo experimental de seis meses para medir índices de ocupación y demanda.
- Ruta: Santa Cruz de la Sierra hacia Puerto Quijarro (frontera con Brasil).
- Paradas en San José de Chiquitos, Roboré, Chochís, Aguas Calientes y Carmen Rivero Tórrez.
Contexto histórico: El ferrocarril fue clave para el desarrollo del oriente boliviano durante buena parte del siglo XX, conectando centros urbanos y regiones productivas, facilitando la exportación de materias primas y la vinculación del interior del país con las fronteras internacionales.
- Sin embargo, desde principios del siglo XXI y con la mejora de la red vial, el uso del ferrocarril para el transporte de pasajeros comenzó a caer frente a la mayor rapidez y flexibilidad de los buses interdepartamentales.
El servicio anterior: El transporte ferroviario de pasajeros en la red oriental existió durante décadas como parte del sistema nacional concesionado a empresas privadas desde los años 1990.
- Antes de su suspensión definitiva en 2019, ofrecía varias modalidades incluyendo trenes regionales y servicios expresos entre Santa Cruz y Puerto Quijarro, aunque con baja ocupación frente a la preferencia por el transporte por carretera.
Los números: Las cifras de las últimas décadas reflejan la caída del transporte ferroviario de pasajeros.
- En años recientes, antes de la pandemia, la cantidad de pasajeros ferroviarios cayó a niveles mínimos con cifras residuales en la mayoría de rutas.
Qué dicen: Según la Directora de la Unidad Técnica de Ferrocarriles, el ferrobús puede generar actividad económica alrededor de las estaciones, favoreciendo actividades comerciales y de servicio en cada punto de parada.
El plan turístico: Aunque todavía no se ha publicado el detalle de tarifas, se espera que los precios del ferrobús sean inferiores a los del transporte terrestre, regulados por la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT).
- El ferrobús también ofrecerá amenidades a bordo como servicio de alimentos y bebidas, buscando mejorar la experiencia del pasajero y posicionar esta ruta como un producto turístico ferroviario diferenciado.
Sí, pero: El proyecto enfrenta preguntas clave para su sostenibilidad pese al tono optimista de las autoridades.
- La capacidad limitada del ferrobús (42 pasajeros) y la frecuencia semanal sugieren un servicio de carácter turístico y experimental, más que una reconstrucción integral del transporte ferroviario de pasajeros.
- La evaluación en seis meses determinará si existe demanda suficiente para ampliar frecuencias, aumentar capacidad o incluso retomar servicios previos a 2019.
La conclusión: La experiencia de la Chiquitanía pone en evidencia el desafío de reactivar un sistema ferroviario que durante años fue desplazado por otros modos de transporte, pero que ahora intenta recuperar relevancia como puerta al turismo y a la integración regional.
