Carnaval de Oruro: el “lujo” ilegal que extingue al quirquincho andino
El Post
Lo esencial: El Carnaval de Oruro exhibe cada año una cadena ilegal que convierte al quirquincho andino, especie en extinción, en matracas de hasta $us 1.000. La Policía Forestal decomisó hace poco 9 ejemplares disecados. Hay alternativas a este uso, pero los folkloristas las ignoran.
Por qué importa: El quirquincho andino figura como “vulnerable” en la lista principal de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
- Quedan solo entre 250 y 300 quirquinchos en libertad, en un contexto de desertificación y degradación de su hábitat.
- Su uso como símbolo de estatus en los folkloristas mantiene activa la caza y el mercado negro.
El problema de fondo: La caza no está impulsada por la devoción, sino por el mercado y el prestigio social. Poseer una matraca real muestra poder adquisitivo y jerarquía dentro de la fraternidad, reforzado por la creencia de que otorga “buena suerte”.
- Aunque la Ley 1333 y el Código Penal tipifican la posesión de derivados de fauna silvestre como delito con penas de cárcel, la práctica persiste.
Hábitat:
- Los Arenales de Cochiraya, hogar crítico de la especie, sufren por toneladas de residuos plásticos.
- 32 de los 35 municipios de Oruro están en proceso de convertirse en desierto.
La solución: Existen alternativas como la resina sintética —réplica hecha por niños del Hogar Zelada— y la madera tallada, sostenible y tradicional. Sin embargo, ambas enfrentan el mismo obstáculo: son percibidas como de “bajo estatus” o de “segunda categoría” frente al trofeo real.
Sí, pero: Los operativos de 2024 a 2026 muestran un patrón de “titulares de temporada”. El Estado llega al final de la cadena, pero falla en tres puntos:
- Control intermitente: No hay una estrategia contra el acopio y la caza fuera de los días de Carnaval.
- Costo reputacional nulo: Portar un quirquincho real no genera rechazo entre los pares; genera admiración silenciosa.
Negociación cultural: La ley se dobla ante los “usos y costumbres”.
