Ilustración: El Post

Tres meses de política: Paz, pragmático, aún popular y con “Vice” opositor

Lo esencial: En su primer trimestre de gestión, Rodrigo Paz se caracteriza por tres elementos distintivos en el campo político: un estilo pragmático para gobernar, una sorprendente popularidad pese a sus ajustes económicos y una abierta confrontación con su vicepresidente Edmand Lara.

Por qué importa: La combinación de ajustes antipopulares con alta aprobación ciudadana marca un fenómeno político inédito, mientras la batalla interna con el Vicepresidente genera inestabilidad institucional que podría comprometer la gobernabilidad futura.

El pragmatismo como método: Desde su asunción el 8 de noviembre, Paz gobierna bajo la premisa de que “con ideología no se come” y aplicó medidas económicas duras que la población acepta como un “precio de salida” inevitable.

  • Reducción de subsidios a los combustibles.
  • Liberalización parcial de precios.
  • Ajustes fiscales.
  • Gabinete técnico que dejó en segundo plano al partido que lo postuló

Los números: Una encuesta levantada por CiesMori para Unitel casi al final del primer trimestre revela una brecha dramática entre el binomio presidencial.

  • Rodrigo Paz: 65% de aprobación ciudadana.
  • Edmand Lara: 20% de apoyo popular.

La batalla interna: El vicepresidente Lara se declaró en oposición a los pocos días de iniciar la gestión, manteniendo una batalla mediática persistente a través de TikTok contra Paz, quien respondió con medidas de aislamiento institucional.

  • Reducción de poder: Creación de un Viceministerio de Coordinación dentro del Ejecutivo que asumen funciones tradicionalmente vicepresidenciales.
  • Reducción presupuestaria: Medidas para limitar los recursos de la Vicepresidencia, acortando además la posibilidad de corresponder a sus seguidores con puestos laborales.
  • “Telegobierno” y “oficina virtual”: Mecanismo para evitar ceder el mando presidencial durante viajes al exterior en contraposición con lo que habitualmente se hacía en sujeción a la Constitución Política del Estado.

Qué dicen: Los analistas interpretan el fenómeno desde diferentes ángulos.

  • Gustavo Pedraza: “El nivel de aprobación de Paz refleja confianza en una forma de gobernar distinta a la asociada con el autoritarismo anterior”.
  • Carlos Saavedra: La tensión con Lara es un signo de “fragilidad política que muestra que la alianza no se construyó sobre una base programática compartida”.
  • Marcelo Arequipa: El arranque ha tenido rasgos de improvisación y falta de una estrategia comunicacional sólida en ciertos sectores.

Entre líneas: La disputa responde a una incompatibilidad estructural: mientras Paz prioriza el control centralizado para enfrentar la crisis con un “presidencialismo de emergencia”, Lara busca capitalizar un liderazgo propio y diferenciado, generando peligros legales y políticos para la estabilidad institucional.

Qué sigue: 

  • El próximo trimestre será decisivo para la estabilidad del país. 
  • El Gobierno intensificará su agenda de estabilización macroeconómica para reducir el riesgo país.
  • El éxito dependerá de que el ajuste económico muestre resultados tangibles en el bolsillo del ciudadano y de la capacidad de Paz para construir una arquitectura política más duradera que evite el bloqueo legislativo.
  • Todo esto ocurrirá ante un MAS vigilante y una figura vicepresidencial que podría consolidarse como polo opositor interno.

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