Tres meses de economía: logros iniciales significativos y expectativa en pie
Lo esencial: A tres meses de asumir la presidencia de Bolivia el 8 de noviembre de 2025, Rodrigo Paz Pereira logró compromisos de financiamiento internacional por más de 8.000 millones de dólares y normalizó inicialmente el suministro de combustibles, pero se arriesga a una creciente pérdida de credibilidad por promesas pendientes y problemas operativos graves.
Por qué importa: El contraste entre los avances en captación de recursos externos y los escándalos operativos está generando un desgaste en la confianza ciudadana, mientras persisten problemas económicos críticos como una inflación del 20,4% en diciembre de 2025.
- La población paga más por combustible de peor calidad que el que recibía bajo el régimen de subvención.
Retiro de subvención: La primera gran apuesta económica en los tres primeros meses de Paz fue el retiro gradual de la subvención de combustibles para contener la crisis fiscal y de reservas. El diésel subió en 160% y la gasolina en 86%.
- La medida apuntó a reducir el déficit, frenar el drenaje de divisas y corregir distorsiones acumuladas, pero implicó un costo social y político inmediato.
- Paz envió una señal clara de disciplina fiscal a mercados y organismos internacionales, marcando un quiebre con la lógica de sostenimiento artificial de precios.
- El retiro de la subvención permitió ordenar expectativas, transparentar costos reales y mostrar voluntad de ajuste en un contexto de escaso margen macroeconómico.
- El ajuste se trasladó rápidamente a precios y transporte, elevando el malestar social y presionando el poder adquisitivo.
- En estos tres meses, Paz logró credibilidad económica, pero aún debe convertir el ajuste en estabilidad social sostenible.
Dólares: Paz abordó la política cambiaria y de acceso a dólares con medidas que apuntaron a regular flujos, priorizar importaciones sensibles y mostrar capacidad de administración del mercado, evitando un salto cambiario inmediato. La medida más llamativa fue el levantamiento del “corralito” a depósitos inferiores a los 1.000 dólares.
- Sin una inyección significativa de divisas, las acciones tuvieron un impacto acotado. Persiste la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo,aunque este último bajó notablemente.
- La estrategia evitó una crisis súbita y el Gobierno ganó tiempo, aunque al costo de mayor intervención y desgaste con sectores económicos que reclaman previsibilidad y acceso regular a divisas.
Combustibles: Paz recibió el gobierno en medio de una escasez de combustibles, pero logró normalizar el abastecimiento y evitar el colapso del transporte y la economía. La estrategia combinó importaciones de emergencia, administración de volúmenes y controles reforzados.
- Del otro lado, enfrenta cuestionamientos sobre la mala calidad de gasolina y los efectos en los motores de vehículos y transportistas que reclaman compensación.
Inflación: Paz asumió la presidencia con una inflación acumulada de 19,2% y la gestión 2025 cerró con 20,4%, sin embargo, al tomar en cuenta solamente los tres meses de gestión de Paz, la inflación acumulada es del 2,3%, un problema contenido, pero no resuelto. Paz ganó tiempo y evitó el peor escenario, pero el desafío sigue siendo pasar de la estabilización precaria a una desinflación sostenible, sin profundizar el costo social.
Los logros económicos: El gobierno de Paz creó expectativas favorables tanto a nivel interno como externo, según el economista Germán Molina, con hitos significativos en financiamiento y reformas.
- CAF comprometió 3.100 millones de dólares, con 500 millones ya desembolsados para reservas internacionales.
- BID gestionó más de 5.000 millones de dólares para diversos proyectos.
- Crédito japonés por 100 millones de dólares.
- Eliminación de cuatro tributos: IGF, ITF, impuesto al juego y de promociones empresariales.
- Eliminación de subvención a combustibles mediante Decreto Supremo 5503, normalizando inicialmente el suministro.
Las promesas incumplidas: Germán Molina señala una brecha entre las promesas de campaña y las acciones gubernamentales que erosiona la credibilidad de las autoridades.
- El BCB sigue financiando al Estado: el gobierno suscribió un crédito de 16.000 millones de bolivianos para pagar sueldos y aguinaldos, pese a prometer lo contrario.
- Sistema 50-50 postergado: Paz manifestó que recién se cumpliría hacia el final de su gestión en 2030.
- Sin decreto de austeridad: no se limitan viajes al exterior o viáticos pese a la crisis de liquidez.
- Presupuesto General del Estado postergado hasta finales de mayo, no en febrero como corresponde.
Elevados gastos. Aunque Paz prometió en campaña reducir el gasto público y recortar el “gasto insulso” del Estado, en la práctica esos recortes no se han materializado en la magnitud anunciada y el gasto estatal sigue siendo elevado.
- El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, destacó que enero de 2026 cerró con un superávit fiscal alrededor de 2.300 millones de bolivianos, lo cual se trataría de los primeros resultados de las medidas aplicadas; sin embargo, Molina señaló que esta situación es normal, ya que en este mes solamente se pagan los sueldos de diciembre y alguna otra deuda, pero no se efectúan desembolsos mayores.
Entre líneas: Existe una contradicción entre el ajuste que soporta la población y el gasto en el sector público, mientras la falta de reglamentación del decreto 5516 representa una limitación operativa importante, según Molina.
La conclusión: La gestión de Rodrigo Paz mantiene las luces del éxito en un equilibrio precario entre los avances en financiamiento externo y estabilización inicial de mercados, frente a las sombras de servicios estatales deficientes, incumplimiento de la autonomía del BCB y postergación de la redistribución regional.
