Analizan ruptura con Sinosteel y se avizora nuevo arbitraje en El Mutún
El Post
Lo esencial: La Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) comunicó formalmente su intención de resolver el contrato con la firma china Sinosteel Equipment & Engineering Co Ltda por incumplimientos técnicos que mantienen paralizada la planta siderúrgica, pese a haber sido inaugurada oficialmente dos veces durante 2025.
- El proyecto de 400 millones de dólares enfrenta una crisis que podría derivar en un nuevo litigio internacional.
Por qué importa: Bolivia podría enfrentar un nuevo arbitraje internacional similar al caso Jindal, mientras el Estado ya registra un daño económico estimado en 100 millones de dólares por el pago del 100% del contrato sin recibir una planta operativa.
- El complejo siderúrgico, diseñado para producir 200.000 toneladas de acero anuales y cubrir cerca del 50% de la demanda interna, permanece sin funcionar.
Los hechos: Una inspección técnica del 4 de enero de 2026 reveló fallas estructurales críticas en el complejo siderúrgico.
- Cinco de las siete plantas del proceso siderúrgico no están funcionando.
- Se detectaron más de 300 observaciones técnicas en la planta de montaje.
- La administración anterior canceló el 100% del monto contractual, incluyendo casi 18 millones de dólares del primer año de producción que no ha iniciado.
- No existen boletas de garantía vigentes.
Qué dicen: Voces del sector advierten sobre las implicaciones legales y económicas de la decisión.
- Álvaro Tejerina Olivera (presidente ejecutivo ESM): Denunció las deficiencias estructurales y confirmó que la Procuraduría ya fue informada para defender los intereses nacionales.
- Héctor Córdova (analista en minería): “Sinosteel es una empresa de gran envergadura cuya reputación internacional está en juego, no aceptaría fácilmente una resolución que le atribuya toda la responsabilidad”.
- Instituciones de Germán Busch: Exigen auditorías transparentes y el funcionamiento real del complejo.
Contexto: El Mutún tiene un historial de conflictos contractuales internacionales.
- En 2007, Bolivia firmó un contrato con la india Jindal Steel & Power, rescindido en 2012 por mutuos incumplimientos y controversias sobre provisión de gas natural.
- La Jindal demandó a Bolivia ante la Corte Internacional de Arbitraje reclamando 100 millones de dólares, aunque el fallo de 2014 favoreció al Estado boliviano.
- El proyecto también registró intentos fallidos con Comibol y la brasileña EBX.
Los números: El proyecto representa una inversión masiva con impactos económicos significativos.
- Inversión total: cerca de 500 millones de dólares (financiada por crédito del Eximbank de China).
- Contrato con Sinosteel: aproximadamente 400 millones de dólares bajo modalidad “llave en mano”.
- Daño económico estimado al Estado: 100 millones de dólares.
- Pago por producción no iniciada: casi 18 millones de dólares.
- Reservas de hierro del yacimiento: 40.000 millones de toneladas.
- Capacidad de producción diseñada: 200.000 toneladas de acero por año.
Entre líneas: El analista Héctor Córdova señaló que es imperativo analizar si los obstáculos han sido exclusivamente de Sinosteel o si existen fallas de la contraparte boliviana, como la falta de personal calificado para la supervisión o injerencias políticas.
- La diferencia entre el modelo contractual con Jindal (inversión y producción) y el de Sinosteel (construcción, capacitación y operación por un año) es crucial para determinar responsabilidades legales.
Qué sigue:
- La ESM otorgó a Sinosteel un plazo de 10 días hábiles desde el 4 de febrero para presentar un cronograma de subsanación que permita la entrega provisional en seis meses.
- De no recibir respuesta satisfactoria, procederá con la resolución del contrato.
- Se paralizaron nuevas contrataciones vinculadas al proyecto y se presentarán denuncias penales ante el Ministerio Público contra exautoridades que gestionaron pagos adelantados.
