Paz ratifica que no abrogará el DS 5676 pese al rechazo del agro, transporte y gremiales
Lo esencial: El presidente Rodrigo Paz ratificó este jueves que no abrogará el Decreto Supremo 5676 del diésel —”se puede mejorar, pero no retroceder”, dijo—, pese al rechazo de múltiples sectores productivos que exigen dejarlo sin efecto o revisarlo.
Por qué importa: La decisión prolonga el pulso entre el Gobierno y buena parte del aparato productivo en pleno estado de excepción, con bloqueos que ya cortaron rutas clave.
- El desenlace toca de cerca el precio de los alimentos y el abastecimiento de diésel. Los sectores advierten que el mayor costo del combustible se trasladará a la canasta y a toda la cadena de transporte.
Contexto: El DS 5676 rige desde el 16 de agosto; los grandes consumidores pagan Bs 18 por litro de diésel, mientras el resto de la población conserva la subvención parcial, a Bs 9,80.
- El rechazo se da bajo un estado de excepción vigente hasta el 20 de septiembre, y ya derivó en bloqueos y enfrentamientos en rutas del oriente, como los de Santa Cruz al Beni.
Qué dice el Gobierno
- Paz sostuvo que el Estado no tiene capacidad para asumir más gasto en combustibles y que retroceder implicaría quitar recursos a la población.
- Su ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, reconoció que el decreto es una condición del Fondo Monetario Internacional (FMI), con el que el Gobierno está por cerrar un acuerdo de financiamiento; la admisión contradice la versión oficial de julio, cuando la anterior autoridad económica negó imposiciones del organismo.
- Ese mismo día, el Ejecutivo duplicó a Bs 2.000 millones el respaldo del Tesoro General del Estado (TGE) a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para sostener la importación de carburantes.
Quiénes rechazan el decreto
- Piden abrogarlo: la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), la Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro), la Confederación de Choferes, la Confederación Nacional de Gremiales y productores de arroz, caña y oleaginosas; a ellos se suman cooperativistas mineros auríferos, campesinos y cocaleros.
- Piden revisarlo o reemplazarlo, no abrogarlo: los exportadores (CANEB) y los industriales (CNI).
Entre líneas: “Abrogar” no significa lo mismo para todos. Productores, transportistas y gremiales quieren dar de baja el decreto para no perder la subvención y frenar el alza de costos; los exportadores, en cambio, piden eliminarlo para quitar el subsidio a todos y liberar el precio del diésel al mercado.
- Bajo una misma palabra conviven demandas opuestas, y eso condiciona cualquier salida negociada.
Qué sigue: El congreso de la CAO define sus próximas acciones y el bloque gremial anticipa movilizaciones cuando concluya el estado de excepción. El Gobierno abrió mesas técnicas con alcaldes y sostiene que el decreto solo se “mejorará”. La escasez de diésel, de fondo, sigue sin resolverse.
