Sokol y la aprehensión de Evo: ejecutar o evaluar, el límite del cargo
Lo esencial: El comandante general de la Policía, Mirko Sokol, afirmó que aprehender a Evo Morales no es una prioridad de su gestión y que los casos en su contra no son “sólidos”; las declaraciones generan críticas en la oposición.
Por qué importa: La afirmación instala una pregunta institucional: si un jefe policial puede evaluar la fortaleza de un proceso judicial o si su función se limita a ejecutar los mandamientos que dicta la justicia.
- De la respuesta depende que las órdenes de aprehensión se cumplan por un criterio uniforme o queden sujetas a la lectura de quien debe ejecutarlas.
Qué dijo Sokol
- Sostuvo que existen más de 18 mil órdenes de aprehensión sin ejecutar y que la de Morales no es la más importante de la institución.
- Consideró que el proceso por trata y tráfico “no va bien en el tema de las pruebas” y que la principal víctima no está de acuerdo con el proceso.
- Afirmó que dejar el cargo sin ejecutar esa orden no sería un fracaso.
El contexto: Morales mantiene al menos dos órdenes de aprehensión vigentes: una de la Fiscalía de Tarija por trata y tráfico de personas, con agravante por una relación con una menor de edad, y otra de la Fiscalía de Santa Cruz por el caso de los 53 días de bloqueos, que incluye terrorismo y alzamientos armados.
- El exmandatario permanece atrincherado en el Trópico de Cochabamba, resguardado por sus seguidores.
La controversia: La declaración derivó en reacciones opositoras. El senador Leonardo Roca la calificó como una extralimitación de funciones y exigió al presidente la destitución de Sokol, al sostener que un comandante no puede decidir por su criterio qué órdenes judiciales son prioritarias.
- El senador José Manuel Ormachea remarcó la gravedad de los cargos por el caso de los 53 días y planteó que la postura del comandante evidenciaría desinterés del Gobierno —o, en su lectura, un pacto con Morales— para ejecutar la orden.
Qué queda abierto: Quedan por definir dos frentes: la respuesta institucional de la Policía a la posición de su comandante y un pronunciamiento del Ministerio Público, a cargo de la causa. La lectura legal sobre los límites del rol policial en la ejecución de mandamientos tampoco está zanjada.
