Ilustración: El Post

El oro que escapa al registro en Bolivia, más allá del caso Viru Viru

Lo esencial: Analistas del sector advierten que una parte considerable del oro que Bolivia produce sale del país fuera del registro oficial, una brecha que ni el desplome de las exportaciones en 2024 ni su rebote parcial en 2026 alcanzan a cerrar, y que el caso —aún sin esclarecer— de los 189 kilos retenidos en Viru Viru volvió a poner en foco.

Por qué importa: El oro es una de las últimas grandes fuentes de divisas de Bolivia en plena escasez de dólares, y el que sale fuera del registro no paga regalías a las regiones ni engrosa las reservas.

  • Aun el que se declara deja al Estado una tajada mínima: casi todo se acoge a la regalía de 2,5% para yacimientos “marginales” —en vez del 7% general—, y los cálculos de CEDLA y Fundación Jubileo sobre datos oficiales sitúan lo efectivamente pagado entre $us 2 y $us 3 por cada 100 de oro exportado.

Los números: De un récord de 52 toneladas en 2022, la exportación registrada de oro se derrumbó a 9,4 en 2024; fue de 10,5 en 2025 y de 6,6 entre enero y mayo de 2026, más del doble que en igual período del año anterior.

  • Ese rebote combina más volumen y un precio récord —la onza superó los $us 4.700 a inicios de 2026—, pero sigue lejos: al ritmo actual el año cerraría en torno a un tercio de lo que el país exportaba entre 2021 y 2023, y el envión exportador de 2026 lo lidera la plata, no el oro.

Exportación de oro de Bolivia, 2021-2026

Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE), toneladas finas
El dato de 2026 corresponde solo a enero-mayo (preliminar) y no es comparable con los años completos. El desplome de 2024 y el rebote parcial de 2026 ocurren con el precio del oro en máximos históricos.

La brecha: Lo no registrado es, por definición, difícil de medir, pero las señales abundan.

  • El Ministerio de Minería llegó a estimar el contrabando de oro en torno a 30 toneladas anuales.
  • La Fundación Solón documenta incongruencias persistentes entre los datos del Senarecom, el INE y la Aduana.
  • Para varios analistas, buena parte del oro se va sin declarar, sobre todo hacia países vecinos.

Dos gobiernos: El derrumbe de 2024 ocurrió bajo Luis Arce (2020-2025), en plena escasez de dólares y combustible; el rebote de 2026 se da ya con Rodrigo Paz, en el poder desde noviembre de 2025, cuyo Banco Central endureció en diciembre las reglas de compra y exportación de oro.

  • Si ese cambio explica el repunte, o si pesan más el precio y una base muy baja, aún no está establecido.

Sí, pero: El caso de Viru Viru no está confirmado como contrabando: la documentación presentada no validó por su código QR, lo que también podría deberse a un error de procedimiento en el trámite.

  • Que el cargamento fuera a Dubái tampoco prueba un delito, porque el propio BCB envía oro a Dubái a refinar.

Qué sigue: El BCB mantiene las reservas apenas por encima del piso de 22 toneladas que fija la Ley 1503 y busca convertir parte de su oro en divisas. Cuánto oro sigue saliendo sin registrarse —y qué sostiene el rebote— son las preguntas que los próximos datos oficiales, y la investigación del caso de Viru Viru, deberían empezar a responder.

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