Bolivia se suma a alianza regional impulsada por Chile contra el crimen organizado
Lo esencial: Bolivia firmó este jueves el “Compromiso de Santiago” junto a Chile, Argentina, Perú y Ecuador, una alianza regional para coordinar acciones contra el crimen organizado transnacional en Sudamérica.
Por qué importa: El acuerdo marca un cambio en la forma en que los gobiernos sudamericanos abordan el fenómeno criminal: ya no como un problema interno, sino como una amenaza regional capaz de afectar la estabilidad institucional y democrática.
- La Cancillería chilena sostuvo que la delincuencia organizada transnacional se ha convertido en una de las principales amenazas para la gobernanza y el desarrollo de los países de la región.
El plan: El acuerdo contempla mecanismos concretos de cooperación entre los cinco países firmantes.
- Creación de mecanismos de coordinación operativa e intercambio de información entre las naciones.
- Fortalecimiento de controles fronterizos y seguimiento de flujos financieros ilícitos.
- Elaboración de un plan de acción con metas “medibles y verificables”.
Qué dicen: Los cancilleres de Chile y Bolivia destacaron la urgencia de la cooperación regional.
- “Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú y Chile hemos decidido enfrentar unidos la delincuencia organizada transnacional”, afirmó el canciller chileno Francisco Pérez Mackenna durante la inauguración.
- “La región atraviesa tiempos excepcionales” y la cooperación entre Estados “no puede postergarse más”, sostuvo el canciller boliviano Fernando Aramayo.
El contexto boliviano: El canciller Aramayo vinculó la situación interna de Bolivia con las preocupaciones regionales de seguridad, señalando que existen grupos que buscan “debilitar al Estado” y “alterar el orden democrático constitucional” mediante recursos presuntamente ligados al crimen organizado.
- Sus declaraciones se producen en medio de semanas de tensión política y bloqueos en Bolivia, donde el gobierno de Rodrigo Paz denunció vínculos de algunos sectores movilizados con economías ilegales.
Entre líneas: La narrativa boliviana coincide con recientes declaraciones de autoridades estadounidenses. El vicesecretario de Estado Christopher Landau afirmó días atrás que las protestas contra Paz forman parte de “un golpe de Estado en marcha” financiado por “la alianza perversa entre la política y el crimen organizado en toda la región”.
El contexto regional: La reunión se produjo en un escenario marcado por el crecimiento de organizaciones criminales transnacionales, especialmente en Chile, donde el aumento de secuestros extorsivos y homicidios vinculados a bandas internacionales convirtió la seguridad en una de las principales preocupaciones públicas.
- Autoridades chilenas han advertido sobre la expansión de estructuras ligadas al Tren de Aragua y otras organizaciones que operan a través de corredores migratorios y fronterizos en varios países sudamericanos.
Qué sigue: Los países participantes acordaron volver a reunirse en seis meses para evaluar los avances del plan de acción contra el crimen organizado transnacional.
