Ilustración: El Post

Un mes de bloqueos y conflictos agrava el riesgo de contracción del PIB en 2026

Lo esencial: Los hasta ahora 31 días de bloqueos y conflictos sociales en Bolivia han profundizado el riesgo de contracción del PIB para 2026, agravando un panorama que ya era negativo según proyecciones internacionales previas a la conflictividad.

Por qué importa: El país dejó de producir durante un mes entero, lo que según el economista Germán Molina provocará una contracción drástica del PIB.

  • El Estado dejará de percibir ingresos fundamentales por impuestos al producirse y comercializarse menos bienes, agravando el déficit que ya arrastraba el sector público desde años anteriores.

Panorama general: La tendencia recesiva no es nueva y los bloqueos actúan como un choque adicional sobre una economía ya debilitada.

  • El Instituto Nacional de Estadística reportó que la economía registró una contracción acumulada del 1,58% durante la gestión 2025.
  • El Banco Mundial había proyectado una contracción del 3,2% para 2026, mientras el FMI situó su previsión en una caída del 3,3%, advirtiendo que Bolivia tendría uno de los peores desempeños en Sudamérica.
  • Esta base económica debilitada, impulsada por desequilibrios acumulados tras años de dependencia de los hidrocarburos, hace que el impacto de la conflictividad actual sea mucho más severo.

Los números: Las cifras revelan la magnitud del impacto económico del conflicto.

  • De un PIB estimado anual de 50.000 millones de dólares, el país dejará de generar aproximadamente 4.000 millones de dólares debido al conflicto, según Molina.
  • El valor del PIB de 2026 se reduciría a tan solo 46.000 millones de dólares.
  • En el sector farmacéutico, el 70% de los insumos son importados, y la falta de estos afecta la fabricación de medicamentos esenciales.

Estado actual: El impacto de los bloqueos afecta simultáneamente a múltiples sectores de la economía.

  • Hogares de todos los niveles de ingreso, desde la clase media alta hasta aquellos con ingresos nulos, están siendo severamente afectados, con escasez de productos básicos y precios de alimentos disparados en ciudades como La Paz.
  • Las empresas de producción y servicios enfrentan una crisis de liquidez al no poder facturar ni en el mercado interno ni en el externo.
  • Los exportadores enfrentan pérdidas millonarias por costos adicionales de almacenamiento en puertos de Chile y la pérdida de logística marítima ya pagada, ya que los barcos no esperan la carga boliviana.

Entre líneas: La falta de producción durante un mes entero rompe la cadena de suministros y el flujo de capitales en todos los niveles de la sociedad.

  • La dependencia de las importaciones, sumada a la falta de divisas, crea un cuello de botella que asfixia a la manufactura local, mientras el impacto económico no cesará inmediatamente al levantarse las medidas de presión.

La conclusión: Molina estima que el país cerrará el año con una tasa de inflación de dos dígitos y un incremento significativo en el desempleo.

  • Aunque se solucione el conflicto político, el experto considera que no será posible revertir la tasa de crecimiento negativo este año, con el riesgo inminente de caer en un escenario de estanflación donde la contracción económica conviva con un aumento constante de los precios.

Otras Noticias