Bloqueos y enfrentamientos frenan el avance del Corredor Humanitario
Lo esencial: El corredor humanitario “Banderas Blancas” quedó detenido este sábado en Achica Arriba tras enfrentamientos entre bloqueadores y fuerzas del orden, con intercambio de piedras, gases lacrimógenos y balines de goma.
Por qué importa: El operativo busca garantizar el paso de ambulancias, oxígeno medicinal, alimentos y medicamentos hacia La Paz y El Alto, ciudades que dependen del abastecimiento por esta ruta.
- El freno en Achica Arriba representa uno de los escenarios más complejos desde el inicio del despliegue, poniendo en riesgo el suministro de insumos críticos.
Los hechos: Los enfrentamientos se concentraron en las intersecciones de carreteras de Achica Arriba, donde grupos movilizados lanzaron piedras contra los convoyes y las fuerzas del orden respondieron con agentes químicos.
- Grupos radicales instalados en Apacheta y Achica Arriba atacaron a la caravana de vehículos de la Policía y las Fuerzas Armadas que avanzaba en el despeje de la carretera La Paz-Oruro.
- Horas antes, la caravana había logrado avanzar por Senkata y Ventilla, aunque ya existían señales de resistencia y agresiones aisladas contra vehículos policiales.
- Maquinaria pesada de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) realiza trabajos de limpieza y habilitación de la vía bajo protección de uniformados.
Las víctimas: Vecinos del sector resultaron afectados por los gases lacrimógenos y surgieron denuncias sobre el uso de balines de goma durante los operativos de contención.
- Un padre de familia denunció que una granada de gas lacrimógeno ingresó a su vivienda y afectó a sus hijos pequeños: un bebé de meses y una niña de tres años.
- Un bus que transitaba por la zona sufrió la rotura de al menos seis vidrios.
Los números: El operativo moviliza a más de 2.000 efectivos policiales y militares. El costo de reposición de cada vidrio del bus dañado alcanza aproximadamente Bs 5.000, según reportes preliminares.
Entre líneas: Aunque parte de la población permanecía observando de manera pasiva el operativo, otros grupos comenzaron a sumarse a las agresiones, lo que sugiere una escalada en la radicalización de los bloqueos conforme avanza el corredor humanitario.
