Consumo de cemento cae 33,5% en febrero y refleja la crisis de la construcción en Bolivia
Lo esencial: El consumo de cemento en Bolivia se desplomó un 33,5% en febrero de 2026, alcanzando apenas 201.019 toneladas, mientras el acumulado del primer bimestre registra una contracción del 27,2%, según el Instituto Nacional de Estadística.
Por qué importa: La caída confirma que la industria de la construcción —uno de los principales motores de la economía boliviana— atraviesa una crisis estructural que amenaza su sostenibilidad.
- Con más del 50% de la capacidad instalada ociosa y costos de obra que subieron al menos un 50%, el sector ha pasado de una fase de reactivación a una de supervivencia, declarando estado de emergencia.
Panorama regional: El impacto es generalizado pero desigual entre departamentos.
- La Paz registra la caída más severa con un desplome del 55,5% en febrero y un retroceso acumulado del 49,6%, evidenciando una paralización casi total de proyectos de gran escala.
- Tarija (-49,3%) y Cochabamba (-39,6%) profundizan el deterioro en el sur y los valles.
- Santa Cruz muestra mayor resiliencia: cayó 16,3% en febrero pero su contracción acumulada es de apenas 3,1%, consolidándose como el principal sostén del mercado.
- Chuquisaca aparece como la única excepción, con un crecimiento del 43,4% en febrero y una duplicación del consumo en el primer bimestre.
Factores críticos del sector
Fuente: Análisis sectorial El Post · Datos al 10/07/2025| Tema Crítico | Relevancia | Observación del Analista |
|---|---|---|
| Incremento en Costos |
45%
|
Insumos críticos como el acero subieron hasta un 54%. |
| Escasez de Dólares |
25%
|
El “mercado paralelo” encarece repuestos y maquinaria importada. |
| Estado de Emergencia |
15%
|
Exigencia gremial de reajuste de precios en contratos estatales. |
| Refugio de Valor |
8%
|
La inversión privada resiste mediante la autoconstrucción. |
Los factores de la crisis: La escasez de dólares se ha convertido en el principal cuello de botella, obligando a las empresas a recurrir al mercado paralelo para importar insumos clave como acero, maquinaria y repuestos.
- Algunos insumos registraron alzas superiores al 54% a inicios de 2026, comprometiendo la viabilidad de contratos vigentes, especialmente en el ámbito público.
- La escasez de combustibles, especialmente diésel, afecta la logística del sector.
- El déficit fiscal limita la inversión pública en infraestructura mientras la incertidumbre frena decisiones de inversión privada.
Los números: Las cifras revelan la magnitud del desbalance estructural y el colapso exportador.
- Bolivia cuenta con una capacidad instalada superior a los 10 millones de toneladas de cemento, pero la demanda real no alcanza ni la mitad de ese potencial.
- Las exportaciones a Paraguay, principal mercado, cayeron un 98%, pasando de 10,4 millones de dólares a apenas 200.000.
- Se proyecta una inflación cercana al 13% para 2026, mientras el crecimiento económico difícilmente alcanzará el 2%.
Evolución del consumo: Los datos del primer bimestre de 2026 muestran una contracción severa que rompe la tendencia de crecimiento de años anteriores.
- Enero: el consumo cayó de 325.152 toneladas en 2025 a 298.327 toneladas en 2026 (-8,2%).
- Febrero: el consumo se desplomó de 302.475 toneladas en 2025 a 201.019 toneladas en 2026 (-33,5%).
- Acumulado bimestre: el mercado se contrajo un 27,2%, pasando de 627.626 toneladas a 456.859 toneladas.
Evolución anual del consumo de cemento en Bolivia
Fuente: Instituto Boliviano del Cemento y el Hormigón (IBCH) · Datos al 01/07/2025 · (p) PreliminarSí, pero: En medio de la crisis persiste un factor de contención: la inversión en bienes raíces como refugio de valor. Ante la desconfianza en la moneda, familias y pequeños inversores recurren a la autoconstrucción para proteger su capital.
- Si bien esta dinámica sostiene niveles mínimos de actividad, no logra compensar la caída de la inversión pública ni la paralización de grandes proyectos.
La conclusión: La crisis ha dejado de ser coyuntural para convertirse en un problema estructural. Sin acceso a divisas, estabilidad de costos ni seguridad jurídica, el riesgo es un estancamiento prolongado con una industria sobredimensionada pero inactiva.
- Pese a que en 2025 se alcanzaron niveles de producción superiores a los 4 millones de toneladas, la actividad actual equivale a la de 2019, confirmando un retroceso de cinco años.
