Del quiebre con la DEA a una nueva etapa de cooperación bilateral
Lo esencial: La relación entre Bolivia y la DEA ha pasado de la ruptura en 2008 a una cooperación activa bajo el gobierno de Rodrigo Paz. El viceministro Ernesto Justiniano, informó que el intercambio de información es permanente y se realiza “de manera sostenida casi diariamente”.
- Todo esto evidencia que el apoyo es continuo pese a la ausencia de una oficina física en el país.
Por qué importa: Tras casi dos décadas de distanciamiento, Bolivia vuelve a integrarse a los mecanismos regionales de lucha contra el narcotráfico, lo que afecta directamente las operaciones del crimen organizado en el país.
- El nuevo enfoque prioriza la desarticulación de economías ilícitas y redes logísticas por encima de la simple incautación, marcando un cambio de paradigma en la política antidrogas boliviana.
Estado actual: La reactivación de la cooperación ya ha generado resultados operativos concretos:
- Bolivia se incorporó formalmente a la iniciativa “Escudo de las Américas” en marzo de 2026, fortaleciendo la interoperabilidad con fuerzas de seguridad del continente.
- El país ha vuelto a participar en la mesa de coordinación regional del Cono Sur, organizada por la DEA en Montevideo.
- La captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en Santa Cruz se logró gracias a la coordinación con inteligencia estadounidense; fue entregado a la DEA y trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos por lavado de dinero.
Los números: Los operativos recientes reflejan el impacto de la nueva cooperación en cifras concretas.
- En la primera semana de abril, la FELCN incautó más de 300 kilos de sustancias controladas en Cochabamba, afectando al narcotráfico en más de 306.000 dólares.
- La DEA ha evaluado mediante polígrafo a 250 oficiales antinarcóticos bolivianos como parte del apoyo técnico en pruebas de confianza.
- El Gobierno ha fijado una meta anual de erradicación de 10.000 hectáreas de cultivos de coca en zonas no autorizadas como el Trópico de Cochabamba.
Qué dicen: Las autoridades bolivianas han definido públicamente los alcances y límites de la nueva relación bilateral.
- “No permitiremos ‘zonas liberadas’. El objetivo es asfixiar la logística del crimen organizado”, afirmó el presidente Paz Pereira.
- “La relación se basa en operativos conjuntos y apoyo técnico, no en la presencia de bases. La soberanía nacional es nuestra prioridad”, aclaró el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano.
Sí, pero: El regreso de la cooperación con la DEA enfrenta resistencia política interna, particularmente de sectores vinculados a Evo Morales en el Chapare.
- Incidentes recientes como la emboscada a efectivos en Bulo Bulo el pasado 9 de abril evidencian las tensiones en el terreno, aunque el Gobierno ratifica su compromiso de avanzar en la normalización.
Qué sigue: El Gobierno continuará con la erradicación de cultivos de coca en zonas no autorizadas y mantiene su objetivo de consolidar la presencia de la agencia estadounidense en el país.
