Victimas de la iglesia
Ilustración: El Post

Ofensiva legal de mil víctimas pone en jaque a la jerarquía jesuita

El Post

Lo esencial: Una ofensiva legal impulsada por mil víctimas está reconfigurando uno de los mayores escándalos de pederastia eclesial en América Latina, al poner en jaque a la jerarquía jesuita con pruebas documentales que apuntan a un sistema sostenido de encubrimiento con ramificaciones internacionales y una continuidad de más de medio siglo.

Por qué importa: Según el periódico español El País, la denuncia ya no se limita a casos individuales, sino que plantea la existencia de una estructura institucional que protegió a los agresores, los trasladó entre países y silenció a víctimas, lo que abre la puerta a responsabilidades internacionales y posibles violaciones sistemáticas de derechos de la infancia.

  • La ofensiva busca llevar el caso al terreno de los derechos humanos a nivel internacional.

Los hechos: Lo que comenzó como denuncias aisladas derivó en una investigación estructural basada en diarios personales, informes internos, testimonios directos, archivos eclesiásticos y fallos judiciales.

  • La organización de víctimas estima que hay más de mil víctimas en Bolivia, cifra que aún no ha sido plenamente cuantificada por la justicia, mientras que en Cataluña se han registrado más de 145 casos, con al menos 44 sacerdotes señalados como agresores..
  • Sacerdotes denunciados o sospechosos en España eran enviados a Bolivia, donde continuaban ejerciendo funciones en contextos vulnerables.
  • Según el informe, Bolivia se convirtió en un espacio de impunidad.

Los números: Las cifras consolidan la dimensión del caso en Bolivia y Cataluña.

  • Alrededor de 23 religiosos investigados en Bolivia.
  • Decenas de denuncias adicionales aún en investigación.

El patrón: Las investigaciones describen un circuito reiterado de encubrimiento que permitió la reproducción del abuso en nuevos entornos.

  • Recepción de denuncias o sospechas internas.
  • Traslado del sacerdote a otro destino.
  • Ausencia de comunicación a autoridades civiles.
  • Continuidad del contacto del agresor con menores.

Casos clave: Dos episodios documentales profundizan la acusación de encubrimiento estructural.

  • Alfonso “Pica” Pedrajas: Su diario personal, revelado en 2023, contiene una confesión explícita de abuso a al menos 85 menores. Dejó constancia de que informó a varios superiores, pero ninguno lo denunció y algunos lo mantuvieron en funciones.
  • Luis “Lucho” María Roma: Sus escritos, fotografías y videos fueron conocidos por la Iglesia. En 2019 se abrió una investigación interna, se obtuvo confesión y se elaboró un informe concluyente que luego fue archivado sin denuncia penal ni búsqueda de víctimas.

Otros casos: El escándalo de pederastia y pedofilia al interior de la Iglesia ha salpicado incluso a un Obispo Auxiliar de Sucre (1976-1982), Arzobispo Coadjutor de La Paz (1986-1987) y secretario de la Conferencia Episcopal Boliviana, el jesuita español Alejandro Mestre Descals (+), quien murió en 1988 y cuyos restos se encuentran en el Cementerio General de La Paz. Es el sacerdote de más alto rango acusado de pederastia en Bolivia.

  • Milton M.: Sacerdote boliviano de los Carmelitas, párroco en Tarija, detenido por presunto abuso sexual a exseminaristas hace una década. La justicia ordenó tres meses de detención preventiva en Morros Blancos. Se presume que gozó de impunidad porque sus superiores, incluido Garvin Grech, encubrieron los delitos.
  • Eduardo Revich (+): Sacerdote boliviano del internado en Icla, acusado por al menos 40 víctimas de abuso sexual. Destituido en 2007, enviado a otra parroquia y protegido por la iglesia, se suicidó en 2013 antes de ser sentenciado a 15 años de cárcel.
  • José Santana: Sacerdote uruguayo en Tapacarí, Cochabamba, acusado en 2007 de abuso sexual contra 30 niños de un internado. Huyó del país y años después admitió su culpabilidad en medios uruguayos.
  • Luis Tó: Sacerdote español condenado en 1992 por abuso de una niña en Barcelona. Posteriormente trasladado a Bolivia, donde siguió ejerciendo. Falleció en 2017 en Cochabamba. Se le relaciona con abusos junto a otros jesuitas en el país.
  • “Tuco” Gausset: Sacerdote catalán que trabajó en Sucre por 30 años. Denunciado por exjesuita Pedro Lima en 2001 por abusos junto a otros curas españoles. Falleció en 2010 en Cochabamba.
  • “Chesco” y “Vicu”: Francesc Peris (‘Chesco’) y Carlos Villamil (‘Vicu’), sacerdotes jesuitas denunciados por abuso sexual contra niñas en el colegio Juan XXIII. Las víctimas revelaron que estos curas cometían abusos sistemáticos contra compañeras.
  • Eusebio Konkolewski: Sacerdote polaco de la congregación franciscana, denunciado por Mariana C. por abuso sexual hace 26 años en el marco del proyecto OSCAR, un programa de voluntariado rural.
  • Alejandro Mestre (+): Jesuita español, exarzobispo y secretario de la Conferencia Episcopal Boliviana, denunciado por abusos sexuales durante su labor en Sucre y La Paz. Falleció en 1988.
  • Javier Temo: Exsacerdote boliviano sentenciado a 25 años de cárcel en 2019 por violación de un menor en Cochabamba entre 2013 y 2014. Aprovechaba su relación con la familia de la víctima para cometer los abusos.
  • Francisco Pifarré: Jesuita y exdirector del internado Juan XXIII y de Fe y Alegría Bolivia, acusado de abusos sexuales en los años 90. Intentó salir del país, pero la fiscalía buscó su arraigo.
  • Padre “Coco”: Jorge L.M.V., denunciado por acoso y abuso sexual en 2021 en la Universidad Católica Boliviana y en unidades educativas de Tarija. Suspendido temporalmente, regresó a funciones y actualmente es párroco en El Puente.

Encubrimiento de superiores: Testimonios internos, documentos e investigaciones canónicas indican que superiores recibieron denuncias directas, hallaron pruebas materiales y realizaron investigaciones internas que confirmaron hechos, pero no activaron mecanismos ante la justicia y, en algunos casos, priorizaron proteger la imagen institucional, según la documentación a la que accedió El País.

Primeras condenas: En 2025, la justicia boliviana condenó a un año de privación de libertad a dos exprovinciales jesuitas, Ramón Alaix Busquets y Marcos Recolons de Arquer, acusados de encubrir los casos de abuso sexual del padre Alfonso Pedrajas.

  • Las víctimas sostienen que es apenas un inicio, ya que muchos responsables han fallecido, otros no han sido procesados y la estructura aún no ha sido completamente investigada.

Sin reparación: A pesar de la magnitud del escándalo, las víctimas denuncian ausencia de indemnizaciones, falta de acompañamiento psicológico integral y silencio institucional ante solicitudes formales, incluso en casos admitidos por la propia orden.

Contexto: El reportaje escrito “Diario de un cura pederasta: ‘Hice daño a demasiados’” fue publicado por El País de España el 29 de abril del 2023. Cuenta la terrorífica historia del sacerdote jesuita español Alfonso Pedrajas Moreno (+) que entre los años 70 y 80 abusó y violó a niños y adolescentes.

  • La denuncia en contra de “Pica” es solo la punta del iceberg de muchos más casos de pederastia, cuyos responsables son miembros de la Iglesia Católica.
  • Los nombres de otros sacerdotes salieron a la luz, con el mismo detalle escabroso, que colegas y superiores suyos conocían de estos hechos aberrantes, pero callaron.

Qué sigue: La ofensiva legal no busca solo castigo penal, sino desmontar el modelo de encubrimiento que, según la evidencia acumulada, permitió que los abusos se repitieran durante generaciones. La pregunta abierta ya no es si hubo encubrimiento, sino hasta dónde llega.

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