Una gobernadora de 32 años busca un giro técnico para Pando
El Post
Lo esencial: Gabriela de Paiva fue elegida gobernadora de Pando con el 46,93% de los votos, inaugurando un viraje hacia la gestión técnica como respuesta a problemas estructurales que han limitado el desarrollo del departamento durante años.
Por qué importa: A sus 32 años, De Paiva se convierte en la autoridad departamental más joven del país y en la primera mujer en acceder al cargo mediante voto directo, rompiendo un histórico techo de cristal en una región marcada por liderazgos tradicionales.
- Su llegada refleja el desgaste del caudillismo político y plantea una gestión basada en resultados, transparencia y coordinación institucional con los 15 municipios sin distinción política.
El perfil: Ingeniera electromecánica formada en Cochabamba en la Universidad del Valle (Univalle) y exjefa de la Unidad de Servicios Energéticos de la Gobernación, De Paiva refuerza una narrativa distinta al caudillismo político.
- “Soy más técnica que política”, ha afirmado, en línea con una propuesta centrada en soluciones estructurales.
El diagnóstico — Aislamiento vial: La nueva gestión asume el control de un territorio que continúa operando como una “isla” geográfica y económica.
- La falta de infraestructura vial mantiene a Pando desconectado del resto del país, con una carretera clave hacia el eje La Paz–Beni que acumula más de una década de retraso.
- Este aislamiento eleva el costo de la canasta familiar, dificulta el acceso a servicios de salud y desalienta la inversión privada.
- Durante la época de lluvias, la situación se agrava, dejando a comunidades enteras en condiciones de alta vulnerabilidad logística.
El diagnóstico — Crisis energética: Pando es el único departamento que no está integrado al Sistema Interconectado Nacional (SIN). Su matriz energética depende de generación térmica a base de diésel, lo que encarece el servicio y reduce su calidad.
- En ciudades como Cobija, algunas familias llegan a pagar hasta 3.000 bolivianos por electricidad.
- En el área rural, cerca del 70% de la población carece de acceso al servicio eléctrico.
- Esta situación limita cualquier posibilidad de desarrollo industrial y profundiza las brechas territoriales.
La paradoja económica: El departamento genera riqueza, pero no logra capturar sus beneficios. El caso de la castaña es emblemático: aunque Pando produce cerca del 92% a nivel nacional, solo una fracción mínima se exporta desde su territorio.
- La falta de infraestructura obliga a trasladar la producción a otros departamentos para su procesamiento, derivando en una fuga sistemática de regalías hacia La Paz y Beni.
- Este fenómeno también afecta a sectores como la madera, el oro y el asaí.
Los números: La limitada capacidad fiscal se refleja en que la Gobernación opera con un Plan Operativo Anual (POA) de apenas 126 millones de bolivianos, uno de los más bajos del país.
Las auditorías pendientes: La administración entrante ha definido como prioridad la fiscalización de proyectos ejecutados en gestiones anteriores.
- Una carretera por la que la Gobernación habría desembolsado cerca de 350 millones de bolivianos sin que la obra se haya concretado.
- El hospital de tercer nivel en Cobija, inaugurado en varias ocasiones sin entrar en funcionamiento, presenta fallas técnicas y cuestionamientos sobre su ubicación, mientras el hospital de segundo nivel opera al límite de su capacidad.
Qué sigue: El periodo 2026-2031 se perfila como una etapa clave para redefinir el rol de Pando.
- La Gobernadora ha señalado su disposición a coordinar con el gobierno central y con otras gobernaciones para fortalecer la descentralización.
La conclusión: El objetivo es transformar al departamento de un territorio aislado en un espacio integrado y productivo, capaz de retener el valor de sus recursos y mejorar las condiciones de vida de su población.
- El giro técnico se presenta como la principal herramienta para revertir décadas de rezago.
