Fragmentación nacional
Ilustración: El Post

Récord de balotajes en gobernaciones: la fragmentación pasa factura

El Post

Lo esencial: Al menos seis departamentos bolivianos se perfilan para ir a balotaje en las elecciones subnacionales de 2025: Santa Cruz, La Paz, Tarija, Chuquisaca, Beni y Oruro. Cochabamba aún está en vilo y si se confirman los datos actuales, podría ser el séptimo departamento en balotaje.

  • Las cifras marcan record histórico que superan los cuatro casos registrados en 2015 y 2021.

Por qué importa: La multiplicación de segundas vueltas revela que ninguna fuerza política logra ya concentrar el voto suficiente para ganar en primera instancia, lo que obliga a construir alianzas y prolonga la incertidumbre sobre quién gobernará en la mayoría del país.

  • Las nuevas autoridades, ganen en primera o segunda vuelta, serán posesionadas recién el 3 de mayo, lo que acorta el margen para negociaciones y transiciones.

El mapa del balotaje: Los datos preliminares del Sirepre muestran disputas cerradas en los seis departamentos confirmados.

  • Santa Cruz: Juan Pablo Velasco (28,3%) contra Otto Ritter Méndez (26,71%).
  • La Paz: Luis Revilla (Sol.bo, 20,2%) contra René Yahuasi de Nueva Generación Patriótica (NGP, 8,8%).
  • Tarija: Adrián Oliva (Unidad por la Patria, 35,6%) contra María Renée Soruco (Camino Democrático, 28,5%).
  • Chuquisaca: Luis Ayllón de Alianza Gente Nueva (34,7%) contra Franz García de Alianza Patria Unidos (33,93%).
  • Oruro: Edgar Sánchez (Alianza Jacha, 35,14%) contra Óscar Chambi, de la Alianza Patria Oruro (11,0 %).
  • Beni: Tito Egüez (Alianza Patria Unidos) obtuvo 36,81% con amplia ventaja sobre el segundo, pero aún no alcanza el 40%.

Donde no habrá segunda vuelta: Tres departamentos definieron gobernador en primera instancia con ventajas claras.

  • Potosí: René Joaquino Cabrera (Alianza Social) ganó con 42,4%, superando por más de 20 puntos a Marco Copa (~20,4%).
  • Pando: Gabriela de Paiva (Libre Pando) lidera con aproximadamente 45% o más.

Cochabamba aguarda: Leonardo Loza, de la línea de Evo Morales, tenía hasta este lunes 39,7% de votación, pero aún no alcanzaba el mínimo exigido (40%). 

Las causas del incremento de balotajes: Analistas identifican una transformación estructural del sistema político boliviano:

  • Fin de la hegemonía del MAS: El partido que dominó casi dos décadas no se presentó con su sigla oficial y obtuvo sólo 3,2% en las generales de 2025, eliminando al único actor capaz de aglutinar el 40% del electorado.
  • Fragmentación extrema: Compiten 14 partidos y 29 alianzas, con más de 12 candidatos por gobernación en promedio, lo que hace matemáticamente casi imposible lograr la ventaja de 10 puntos necesaria.
  • Nuevos liderazgos regionales: Han emergido figuras personalistas y agrupaciones ciudadanas que priorizan la agenda territorial, pero carecen de base nacional sólida.

Qué dicen: Los analistas coinciden en que el electorado ha cambiado su forma de votar.

  • “El código masismo-antimasismo ha dejado de ser válido” ante la aparición de múltiples opciones, señala el analista Óscar Gracia, para quien este nuevo escenario era previsible.
  • “Prima el pragmatismo, la heterogeneidad y la fragmentación” en el electorado actual, sostiene la socióloga Luciana Jáuregui.
  • El sociólogo Javier Huarachi describe el escenario como una “mixtura de candidatos con identidades poco establecidas”, lo que dificulta construir mayorías claras.

El marco normativo: El balotaje está regulado por la Ley del Régimen Electoral (Ley 026), la Ley Marco de Autonomías (Ley 031) y la Constitución.

  • Se convoca a segunda vuelta si ningún candidato obtiene más del 50% de los votos válidos, o al menos el 40% con una ventaja de 10 puntos sobre el segundo.
  • La segunda vuelta se realiza el segundo domingo siguiente a la primera votación; en este caso, el 19 de abril.
  • En esa instancia, gana quien obtenga la mayoría simple de los votos.

Sí, pero: La fragmentación y los balotajes presentan un doble filo para la democracia boliviana.

  • Ventajas: Fomentan mayor pluralismo y representatividad, evitan la concentración excesiva de poder en una sola sigla y permiten la emergencia de nuevas figuras locales.
  • Desventajas: Generan dificultad para gobernar por la necesidad constante de alianzas, dispersan el voto y pueden provocar falta de claridad ideológica que confunda al electorado.

Qué sigue: En los próximos días se abrirá una fase política intensa donde los candidatos buscarán alianzas estratégicas y el apoyo de las fuerzas eliminadas. 

  • El balotaje será el 19 de abril y la posesión de todas las autoridades está fijada para el 3 de mayo.

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