San Alberto, histórico y simbólico megacampo, se apaga tras caer 90% su producción
Lo esencial: El campo gasífero San Alberto, ubicado en la Región Autónoma del Chaco, atraviesa su fase final de explotación tras registrar una caída del 90% en su producción entre 2013 y 2025, pasando de 11 millones de metros cúbicos por día (MMm3d) a apenas 1 MMm3d, según datos de la Fundación Jubileo basados en registros de YPFB.
Por qué importa: Este megacampo fue el motor principal de la economía energética boliviana durante décadas, llegando a representar el 30% del total de gas natural producido en el país y permitiendo cumplir los contratos de exportación con Brasil, que generaron ingresos millonarios para financiar programas sociales e infraestructura.
El problema de fondo: La situación de San Alberto refleja la crisis del sector hidrocarburífero nacional, donde la producción total cayó de más de 60 MMm3d entre 2015 a 26 MMm3d en enero de 2026, consecuencia de una explotación acelerada de reservas descubiertas hace décadas sin actividad exploratoria suficiente para reponerlas, según Fundación Jubileo.
Los números: La declinación del campo ha sido dramática en la última década.
- 2013: 11 MMm3d de producción.
- 2015: 8 MMm3d.
- 2020: 3 MMm3d.
- 2025: 1 MMm3d.
- Pico histórico: llegó a producir hasta 18 MMm3d en su mejor momento entre 2010 y 2014.
Contexto histórico: San Alberto comenzó su verdadero auge a partir de 2005 y se convirtió en símbolo de la nacionalización de hidrocarburos cuando el 1 de mayo de 2006 fue el escenario elegido para anunciar la recuperación del control estatal sobre los recursos naturales, con despliegue de militares y técnicos en el terreno.
Estado actual: Petrobras, la operadora actual, reporta que el campo se encuentra en declive irreversible tras casi 25 años de operación continua, con aproximadamente 10 pozos en producción pero con volúmenes cada vez menores.
- André Bitar, presidente de Petrobras Bolivia, aseguró a El País que técnicamente la vida útil podría extenderse hasta 2034.
El impacto regional: Tarija, que durante años aportó cerca del 80% del gas exportado por Bolivia, ha sido especialmente afectada.
- Disminución del 78% en ingresos por regalías en la última década según el asambleísta Luis Lema.
- La producción departamental cayó 50% entre 2014 y 2023 (de 38,22 MMm3d a 19,15 MMm3d).
La solución propuesta: El presidente Rodrigo Paz plantea desde Brasil la necesidad de promulgar una nueva Ley de Hidrocarburos para atraer inversiones extranjeras y tecnología que reactiven la capacidad productiva del país.
- En el ámbito regional, existe esperanza en el proyecto Domo Oso X-3 en la provincia O’Connor, que podría tener un potencial de 2,7 trillones de pies cúbicos de gas y generar más de 6.000 millones de dólares en divisas, aunque enfrenta resistencia por encontrarse en áreas de influencia de la Reserva Natural Tariquía.
Entre líneas: El factor económico es crítico para el futuro inmediato: si el gas producido se destina al mercado interno donde el precio es significativamente más bajo que en exportación, llegará un punto en que la producción dejará de ser rentable para la empresa privada, explicó Bitar.
La conclusión: San Alberto, que financió la bonanza boliviana y simbolizó la recuperación estatal de los hidrocarburos, hoy se apaga lentamente dejando la urgencia de redefinir la estrategia nacional para evitar un déficit de producción antes de que finalice la presente década.
