Con la producción en declive, ¿cuánto gas puede ofrecer Bolivia a Brasil?
El Post
Lo esencial: Bolivia y Brasil buscan revertir la dramática caída en la producción de gas natural boliviano, que pasó de más de 60 millones de metros cúbicos diarios (MMm3d) en 2014-2015 a menos de 30 MMm3d en 2025, limitando severamente la capacidad exportadora del país andino.
Por qué importa: La crisis productiva boliviana amenaza la integración energética regional y podría convertir a Bolivia de exportador a importador de gas entre 2028 y 2029, mientras Brasil enfrenta un déficit estructural que requiere importar entre 10 y 50 MMm3d para cubrir su demanda industrial y de generación eléctrica.
Los números: La caída de la producción boliviana muestra una tendencia estructural preocupante, según datos del Ministerio de Hidrocarburos y Energías.:
- Pico histórico: más de 60 MMm3d (2014-2015)
- 2021: 45,13 MMm3d.
- 2022: 41,31 MMm3d.
- 2025: 27,34 MMm3d.
- Enero 2026: 25,35 MMm3d promedio.
El plan: Bolivia prepara una nueva Ley de Hidrocarburos para 2026 que busca atraer inversión extranjera y fortalecer el desarrollo regional.
- Presentación de nueva normativa en 2026 enfocada en fortalecer capacidades regionales.
- Invitación formal a empresas extranjeras para invertir en exploración.
- Brasil manifiesta interés constante en el sector energético boliviano.
- Objetivo: reactivar la base de recursos y sostener el rol de proveedor regional.
Contexto: El intercambio comercial bilateral entre Bolivia y Brasil cayó de $us 5.500 millones en 2013 a $us 2.600 millones el año pasado, evidenciando el impacto de la crisis productiva. La infraestructura existente, particularmente el gasoducto que conecta ambas naciones, es considerada un activo estratégico para la integración del Cono Sur.
Qué dicen: Los actores clave expresan visiones contrastantes sobre la situación:
- Presidente Rodrigo Paz: “Bolivia necesita articular esfuerzos para atraer capital extranjero en sectores estratégicos como hidrocarburos, minería y energía”.
- Presidente Lula: “Ningún país podrá prosperar aislado” y existe margen para incrementar el suministro mediante inversiones robustas.
- Ministro Mauricio Medinaceli: Se invitará formalmente a empresas extranjeras bajo el nuevo marco legal.
- Analista José Padilla: Bolivia enfrenta una caída crítica que afecta exportaciones, ingresos fiscales y generación eléctrica.
- Exministro Álvaro Ríos: Bolivia podría dejar de ser exportador y comenzar a importar gas entre 2028 y 2029.
Sí, pero: A pesar del optimismo oficial, la distribución actual de la producción muestra márgenes muy estrechos: de 25,35 MMm3d producidos en enero 2026, el mercado interno consumió 51% (13,01 MMm3d), dejando apenas 49% (12,33 MMm3d) para exportación, confirmando que la demanda interna absorbe una parte creciente y reduce el saldo exportable.
Recursos requeridos: Padilla estima que el país requiere una inversión cercana a los 8.000 millones de dólares para reactivar la exploración y frenar el declive productivo. Sin estas medidas y un marco normativo que atraiga al capital privado, el analista advierte sobre el riesgo de una crisis energética de mayor escala.
La conclusión: La viabilidad de la integración energética Bolivia-Brasil depende de la capacidad boliviana para implementar su nueva Ley de Hidrocarburos y atraer los miles de millones de dólares necesarios para exploración y reemplazar las reservas en declive.
