Alza del petróleo eleva en Bolivia riesgos de contrabando, déficit fiscal y deuda
El Post
Lo esencial: El incremento del precio internacional del petróleo, con el Brent hasta en 82 dólares y el WTI en 77 dólares, amenaza a la economía boliviana al ampliar la brecha entre el costo de importación de combustibles y los precios internos fijados por el Gobierno, profundizando el déficit fiscal y presionando las escasas reservas de divisas del país.
Por qué importa: Bolivia importa más del 90% del diésel y 50% de la gasolina que consume, mientras sus Reservas Internacionales Netas tienen solo 580 millones de dólares líquidos de un total de 3.713 millones.
- El presupuesto calculó los precios sobre petróleo a 60-65 dólares por barril, pero con el WTI sobre 77 dólares, el subsidio que se pretendía reducir vuelve a incrementarse.
Los números: La brecha entre precios fijados y costos reales de importación genera pérdidas significativas que el Estado debe cubrir en dólares.
- Diésel: precio fijado 9,80 Bs/Lt vs costo real 14,04 Bs/Lt (con petróleo a 72 dólares).
- Gasolina: precio fijado 6,96 Bs/Lt vs costo real 12,38 Bs/Lt.
Las consecuencias: Gas Energy Latin America (GELA) identifica cuatro efectos críticos de mantener precios fijos frente al mercado internacional al alza.
- Aumento del contrabando por diferencia de precios con países vecinos.
- Imposibilidad de competencia privada al fijar precios por debajo del costo real.
- Déficit fiscal que resta recursos a otras áreas del Estado.
- Mayor endeudamiento ante la falta de liquidez para garantizar el suministro.
Qué dicen: Los expertos advierten sobre la vulnerabilidad de la economía boliviana ante esta situación.
- Gonzalo Chávez: Bolivia ya no cuenta con el “rompeolas” de la bonanza del gas donde el alza del petróleo se compensaba con mayores ingresos por exportación; ahora es una pérdida neta.
- GELA: “El combustible más caro es el que no está disponible”.
Contexto: El gobierno procedió a un retiro parcial de la subvención de hidrocarburos fijando precios máximos por seis meses a partir de diciembre de 2025.
- La política de estabilización definida en enero de 2026 buscaba sostenibilidad fiscal y cumplimiento de fallos de la Comunidad Andina, pero el “choque negativo de la oferta” global encarece la producción y transporte de bienes esenciales en Bolivia.
Qué sigue: Si el conflicto en Medio Oriente persiste, el gobierno enfrentará el dilema de sostener los precios a costa de las reservas o realizar un nuevo ajuste para evitar el riesgo de desabastecimiento.
