Publicidad de Manaco, fecha no determinada. Foto: RRSS.

Se apaga Manaco, la fábrica que marcó historia en Cochabamba

Lo esencial: Manufactura Boliviana S.A. anunció este sábado el cierre definitivo de su planta de Quillacollo, donde se fabrican los zapatos Manaco desde los años 40 y que convirtió a un municipio de agricultores y artesanos en un centro obrero.

Por qué importa: Cochabamba pierde una de sus industrias emblemáticas, y Quillacollo, cientos de empleos formales en un año de crisis económica.

  • La empresa, que también vende la marca Bata en el país, no aclaró si sus tiendas seguirán abiertas.

El modelo Bata

  • Manaco nació de la red de Bata, la empresa checa que a inicios del siglo XX llevó a Europa la producción mecanizada en serie y construyó en Zlín una ciudad entera alrededor de sus fábricas.
  • En 1940 era un taller en la calle General Achá, a una cuadra de la plaza principal de Cochabamba, y al trasladarse a Quillacollo empezó en un galpón con no más de 30 personas, según un manual de la empresa de 1967.
  • Con los años pasó del cuero a los zapatos de goma y plástico y al curtido de sus propios materiales, y creció de entre 200 y 300 trabajadores en 1950 a más de mil hacia 1980.

La ciudad obrera

  • Alrededor de la planta se levantó el barrio Manaco, el primer barrio fabril del departamento y el primero de Quillacollo en adoquinar sus calles; sus terrenos se compraron con la mediación del dirigente minero Juan Lechín.
  • Le siguieron los barrios 12 de Enero y Esmeralda, la escuela Thomas J. Bata para los hijos de los trabajadores, la Diablada Thomas Bata y el Club Deportivo Bata.
  • El club fue campeón departamental en 1954 y, según una crónica de Opinión, renunció a jugar en primera división por decisión de la firma Bata, lo que le abrió ese lugar a Wilstermann.

Para el país: El Sindicato Fabril Manaco, fundado en 1944, es recordado en el barrio como uno de los más poderosos después de los mineros, y los zapatos hechos en Quillacollo llegaron a exportarse a Perú, Chile, Colombia, Ecuador y México.

El final: El declive empezó antes de esta crisis: en 2013 la empresa cerró su curtiembre, lo que derivó en huelgas y una toma de la fábrica en 2015, y este año la planta ya producía solo la mitad de lo que la empresa vendía.

  • La empresa atribuye el cierre a pérdidas acumuladas por Bs 130 millones, a factores macroeconómicos y a conflictos sociales; los trabajadores, que tomaron pacíficamente la planta, acusan mala administración.

Qué sigue: La empresa ofreció pagar todos los beneficios de ley y salarios adicionales, sin fijar fechas. Tampoco aclaró qué pasará con sus tiendas ni con las instalaciones de Quillacollo.

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