La Ley del Oro sirvió para postergar la crisis, según Jubileo
Lo esencial: La Fundación Jubileo publicó en septiembre un balance de los tres primeros años de la Ley del Oro: el Banco Central de Bolivia (BCB) compró 38,2 toneladas, pero las reservas de oro bajaron de 43 a 23,5 toneladas.
Por qué importa: Las reservas son el ahorro del país para pagar lo que compra afuera, desde combustible hasta deuda. La ley se presentó como una forma de aumentarlas; según Jubileo, sirvió sobre todo para conseguir dólares rápido cuando escaseaban, a costa de ese ahorro.
- Hoy el BCB y la Asamblea discuten cambiar esa ley, y lo que se decida afecta cuántos dólares habrá disponibles en los próximos años.
Cómo funcionó: La Ley 1503 permitió al BCB comprar oro a los productores del país pagando en bolivianos, pero también venderlo en el exterior o empeñarlo: recibir dólares de inmediato a cambio de entregar el oro meses después. Según Jubileo, el segundo uso pesó más que el primero, y parte de los dólares fue a importar diésel y gasolina.
- Solo en 2025 el BCB vendió 17,9 toneladas por $us 2.028 millones.
- En total, entre 2023 y abril de 2026, las reservas bajaron casi 20 toneladas: el BCB vendió o convirtió en dólares más oro del que compró.
- Jubileo también le pone precio a lo que se vendió: si el BCB hubiera guardado esas casi 20 toneladas, hoy tendría casi el doble de oro en reservas, y al precio de abril eso son unos $us 2.900 millones más. Lo presenta como lo que el país dejó de conservar, no como dinero perdido.
Lo que el BCB compró y lo que vendió o convirtió
Oro fino, en toneladas, por año de aplicación de la Ley 1503. Las ventas incluyen conversiones de oro a dólares; no incluyen las ventas a futuro pendientes de entrega.
2023 (mayo a diciembre)
2024
2025
2026 (enero a abril)
El oro empeñado: En 2025 el BCB también empeñó 6,6 toneladas: recibió $us 737,6 millones a cambio de entregar el oro en 2026. Este año devolvió 5,4 toneladas, en junio y agosto, comprando oro en el país para hacerlo; la última entrega, de 1,2 toneladas, vencía el 9 de octubre y el banco afirmó a inicios de septiembre que ya tenía los recursos para cumplirla.
- Reponer ese oro costaría más de lo que se recibió: el propio BCB estimó en enero que necesitaría unos $us 921 millones para comprar las 6,6 toneladas. El costo final no se ha publicado.
Qué propone Jubileo
- Prohibir que el oro se use para gastos corrientes, como importar combustible o pagar deuda ordinaria; reservarlo para emergencias con aprobación calificada.
- Prohibir o limitar las ventas a futuro, con un plan público de vencimientos.
- Reemplazar el piso legal de 22 toneladas, que no distingue entre oro libre y oro comprometido, por una regla doble: un mínimo de oro sin compromisos y un mínimo de dólares disponibles.
- Que el BCB publique cada mes cuánto oro está comprometido y cuánto cuesta custodiarlo.
Sí, pero: El informe cierra en abril y desde entonces la foto cambió: el BCB compró más oro del que devolvió y las reservas de oro subieron a 25,3 toneladas al 30 de septiembre, por encima de cualquier cierre cuatrimestral desde que rige la ley.
- El BCB coincide en que faltan dólares líquidos, pero pone el acento en el otro lado: sostiene que tener el 87% de las reservas en oro son niveles que “no son recomendables” y pide ajustar la norma para poder reducir ese peso.
Tres años de Ley del Oro: de 43 a 25 toneladas
Reservas de oro del BCB al cierre de cada periodo, en toneladas finas, desde antes de la Ley 1503 (abril de 2023) hasta el 30 de septiembre de 2026
Qué sigue: Hay dos decisiones en juego.
- En la Asamblea está el Proyecto de Ley 375, que obligaría a los comercializadores autorizados a vender su oro al BCB durante 390 días.
- Hoy nadie está obligado a venderle, así que el BCB compite por el oro con los exportadores y con el mercado informal, un problema que Jubileo también señala: “El oro que escapa al registro en Bolivia, más allá del caso Viru Viru”
- El BCB, por su lado, evalúa dejar de comprar oro en el mercado interno, según anunció su presidente, David Espinoza, el 1 de septiembre.
