Ley de Inversiones: hasta 80% menos de impuesto a las utilidades a cambio de compromisos
Lo esencial: El proyecto de Ley de Inversiones permite a una empresa pagar hasta 80% menos del Impuesto sobre las Utilidades (IUE), pero el beneficio no es automático: la Agencia Nacional de Inversiones evaluará cada proyecto sobre 100 puntos y la rebaja crecerá según el puntaje obtenido, con un mínimo de 40 puntos para acceder.
Por qué importa: El Estado dejará de cobrar parte del impuesto a cambio de compromisos concretos.
- Una empresa que genere empleo formal, exporte o industrialice pagará menos impuesto que otra que no lo haga, aunque ambas inviertan lo mismo.
- Quien decide cuánto paga cada empresa es una entidad estatal nueva, la ANI, que asignará el puntaje según criterios fijados por la ley.
Cuánto menos paga de impuesto una empresa, según su puntaje
Fuente: Proyecto de Ley de Inversiones (art. 58). Elaboración: El Post| Puntaje del proyecto | Reducción del impuesto a las utilidades |
|---|---|
| 40 a 54 puntos | Paga 25% menos |
| 55 a 69 puntos | Paga 40% menos |
| 70 a 84 puntos | Paga 60% menos |
| 85 a 100 puntos | Paga 80% menos |
Cuánto menos se paga: La rebaja del IUE sube por tramos de puntaje.
- El mínimo para acceder es de 40 puntos; por debajo de eso no hay beneficio.
- En cada año fiscal la rebaja no puede superar el 80% del impuesto calculado, y lo que no se usa no pasa al año siguiente.
Qué se evalúa: La ley reparte 100 puntos entre ocho criterios, y el peso de cada uno muestra las prioridades del Estado.
- Empleo formal y capacitación: 20 puntos, el criterio que más pesa.
- Exportaciones y divisas, valor agregado e industrialización, e innovación e investigación: 15 puntos cada uno.
- Compras nacionales y proveedores, descentralización territorial, y sostenibilidad con tecnologías limpias: 10 puntos cada uno.
- Reinversión y compromiso de largo plazo: hasta 5 puntos.
El candado verde: Un proyecto que saque cero puntos en sostenibilidad, tecnologías limpias y eficiencia energética queda descalificado por completo, sin importar cuánto sume en los demás criterios: no puede acceder a la rebaja del impuesto.
La otra cara: temporal y reversible: Los beneficios no son un cheque en blanco.
- Están atados a metas verificables; si la empresa incumple los compromisos que le dieron el beneficio, la administración puede revocarlo y exigir la devolución proporcional.
- Ningún decreto supremo puede crear ni ampliar beneficios, porcentajes o plazos más allá de lo que fija la ley: solo puede desarrollar procedimientos y controles.
Una alternativa: En lugar de la rebaja del IUE, la empresa puede optar por la depreciación acelerada, que reduce hasta en 50% la vida útil fiscal de los bienes de capital e infraestructura elegibles. Son excluyentes: se elige una de las dos.
Qué sigue: Las fórmulas de cálculo, la verificación y el control quedarán para la reglamentación por decreto, que no podrá alterar los porcentajes ni los umbrales de la ley. El proyecto espera tratamiento en la Comisión de Planificación, Política Económica y Finanzas.
