La guerra entre el PCC y el Comando Vermelho vuelve a aparecer tras doble crimen en San Ignacio
Lo esencial: La Policía investiga el asesinato de dos hombres en San Ignacio de Velasco bajo la hipótesis de un ajuste de cuentas vinculado a la disputa entre el Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), las mayores organizaciones criminales de Brasil.
Por qué importa: El doble homicidio se suma a una secuencia de hechos violentos con características de sicariato registrados en Bolivia durante 2026, con al menos 18 víctimas contabilizadas.
- Santa Cruz concentra el 61,1% de los casos, consolidándose en el departamento más afectado por este tipo de crímenes en el país.
Los hechos: Óscar Mauricio Gutiérrez Céspedes (36) y Sebastián Ibáñez Arroyo (26) acudieron a un galpón con el pretexto de mostrarlo a supuestos compradores interesados en adquirirlo.
- La oferta de compra habría sido utilizada para atraer a las víctimas al lugar, donde fueron asesinadas con múltiples disparos.
- La autopsia determinó que Gutiérrez recibió cuatro impactos de bala e Ibáñez, tres.
Los números: El recuento de víctimas por sicariato en 2026 muestra una distribución geográfica concentrada en el oriente boliviano.
- Santa Cruz registra 11 víctimas, Cochabamba 6 (principalmente en el trópico) y Tarija 1.
Contexto: Entre los casos de mayor repercusión figura el asesinato del magistrado del Tribunal Agroambiental Víctor Hugo Claure, ocurrido en abril en Santa Cruz, cuya investigación continúa sin resolución definitiva.
- También se reportaron ataques similares en San Matías, Puerto Quijarro, Warnes, Bermejo, el barrio de Equipetrol en Santa Cruz y municipios del trópico cochabambino.
Qué dicen: “La principal línea investigativa apunta a una represalia relacionada con el narcotráfico entre el PCC y el Comando Vermelho”, afirmó el coronel David Gómez, comandante departamental de la Policía de Santa Cruz.
Estado actual: La Policía desplegó personal de Inteligencia y grupos tácticos en San Ignacio, además de intercambiar información con autoridades brasileñas para verificar posibles vínculos de las víctimas y de los autores del crimen con esas organizaciones. Hasta ahora no hay personas aprehendidas.
Qué sigue: Las autoridades analizan los registros telefónicos de las víctimas para identificar a quienes coordinaron la supuesta compra del galpón y reconstruir los movimientos previos al crimen. La hipótesis sobre la participación del PCC y el CV aún no ha sido confirmada por la Fiscalía mediante imputaciones.
