Un diagnóstico común: la crisis boliviana excede lo político y abre paso al crimen transnacional
Lo esencial: El exembajador Jaime Aparicio, el excanciller Ronald MacLean y el analista Johnny Nogales coincidieron en que Bolivia vive una crisis de Estado -institucional, económica y de seguridad- que el crimen organizado aprovecha y que seguiría vigente más allá del actual conflicto político. Lo plantearon en el programa Diálogo en Panamericana.
Por qué importa: De confirmarse ese diagnostico, la crisis no se resolvería con un cambio de gobierno ni en las urnas. Tocaría la seguridad, la economía y la certidumbre jurídica que pesan sobre la vida diaria de los bolivianos durante años, gane quien gane.
- La recuperación requeriría un pacto nacional que impulse reformas institucionales, fortalezca la independencia judicial y restablezca la seguridad jurídica.
El diagnóstico de Jaime Aparicio: El exembajador Jaime Aparicio sostuvo que Bolivia se encuentra inmersa en una disputa internacional de narrativas, donde algunos gobiernos de la región calificaron los bloqueos como protestas sociales sin visibilizar la violencia ejercida contra la población.
- Afirmó que durante las últimas dos décadas el proyecto político del MAS fue acompañado por asesoramiento político e ideológico extranjero, particularmente de Cuba y sectores de la izquierda española.
- Valoró la decisión de la OEA de enviar una misión de alto nivel, aunque consideró que la medida llegó con retraso y que una presencia internacional durante los bloqueos habría permitido documentar el deterioro institucional.
- Interpretó la eliminación del dólar oficial como una decisión que refleja el reconocimiento de la nueva realidad económica y que podría contribuir a recuperar credibilidad frente a los mercados internacionales.
El diagnóstico de MacLean: Para el excanciller Ronald MacLean Abaroa, Bolivia ha dejado atrás los conflictos predominantemente ideológicos para enfrentar una etapa marcada por el crimen organizado transnacional.
- Cuestionó la Constitución de 2009, a la que calificó como un modelo que incrementó la dependencia estatal y limitó las oportunidades de desarrollo económico.
- Sostuvo que los bloqueos no responden únicamente a reivindicaciones sociales, sino que forman parte de una estrategia destinada a preservar estructuras de poder vinculadas al narcotráfico y garantizar espacios de impunidad.
El diagnóstico de Nogales: El analista Johnny Nogales identificó cinco factores que explican el deterioro institucional: la fragmentación social mediante discursos regionales y étnicos; el fortalecimiento del corporativismo sindical en reemplazo de los partidos políticos; la expansión de empresas públicas deficitarias; un marco jurídico que desalienta la inversión privada; y la persistencia de un discurso ideológico que encubre problemas de corrupción e ineficiencia.
Los números: Nogales centró su exposición en el crecimiento del aparato estatal durante las últimas dos décadas.
- El incremento de aproximadamente 150.000 a más de 600.000 empleados públicos respondió a la consolidación de una estructura de carácter partidario más que al fortalecimiento de la administración pública.
- Basándose en decomisos recientes registrados en Chile y Brasil, estimó que el valor potencial de la droga incautada alcanzaría alrededor de 12.600 millones de dólares, cifra que evidencia la capacidad financiera de las organizaciones criminales para influir sobre las instituciones del Estado.
El contexto internacional: Aparicio señaló que el país comienza una nueva etapa de inserción internacional con el denominado “Escudo de las Américas”, un bloque de democracias occidentales que podría facilitar respaldo financiero y abrir canales de diálogo con organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional.
La conclusión: Los tres analistas coinciden en que Bolivia enfrenta un desafío que excede la actual confrontación política y que no se resolverá únicamente mediante un cambio de gobierno o un proceso electoral.
- En su criterio, se requiere reconstruir un Estado capaz de enfrentar tanto la crisis económica como el avance del crimen organizado.
