Tropas combinadas de policías y militares acompañan el convoy de camiones en la carretera Oruro-Cochabamba, este domingo. Foto: APG.
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El Gobierno toma el control de las carreteras, pero Chapare sigue pendiente

Lo esencial: El Gobierno logró el respaldo de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) para el estado de excepción y desbloqueó la mayoría de carreteras del país. Ayer quedaban sólo 13 puntos de bloqueo, ocho de éstos en la región de Chapare.

Por qué importa: La crisis que paralizó Bolivia durante 52 días parece entrar en su fase final con el conflicto reducido a un solo frente: el trópico cochabambino controlado por sectores afines a Evo Morales.

  • Seis de los nueve departamentos tienen carreteras totalmente expeditas y rutas clave como La Paz–Oruro y La Paz–Desaguadero están habilitadas, lo que permite la normalización del transporte y abastecimiento.

Panorama general: El Gobierno consolidó acuerdos con los principales sectores movilizados, aislando políticamente al evismo.

  • La Central Obrera Boliviana (COB) firmó el pasado viernes un pacto con el presidente Rodrigo Paz.
  • Los campesinos de la federación Túpac Katari declararon el sábado una pausa para asistir a un ampliado este lunes.
  • Los movilizados de San Julián alcanzaron este domingo de madrugada un acuerdo con la Gobernación de Santa Cruz y levantaron sus bloqueos.

Los números: Según la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), el pasado 2 de junio se tuvo la cifra récord de 103 bloqueos en siete departamentos del país.

  • Ayer, solo se tenían 13, de los cuales 11 se concentran en el departamento de Cochabamba (de éstos ocho en Chapare).

Qué dicen: Pese al nuevo escenario de fuerzas, las posiciones entre el Gobierno y el evismo son irreconciliables.

  • “Detrás de esa movilización opera desde el Chapare una organización del pasado que no busca resolver problemas, sino realizar un proceso de desestabilización”, afirmó el presidente Rodrigo Paz.
  • “Si hay que intervenir el trópico, se va a intervenir”, advirtió el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, asegurando que el país llega a la “fase final de los bloqueos”.
  • “No vamos a rendirnos; métanse eso en la cabeza”, respondió Evo Morales en un ampliado el pasado 13 de junio. Ayer, en su habitual programa radial de Kawsachun Coca, dijo que él no convocaba a bloqueos y que sólo opinaba.

Entre líneas: El resto del bloque movilizado, a su vez, enfrenta profundas divisiones internas que debilitan su capacidad de resistencia.

  • El senador Nilton Condori acusó al dirigente de la Federación Túpac Katari, Vicente Salazar, de haber recibido fondos del Gobierno para dictar el cuarto intermedio.
  • Salazar cuestionó a Condori por “abandonar” el movimiento.
  • El dirigente campesino criticó también a Argollo por haber suscrito el acuerdo con el Gobierno y acusó pérdida de credibilidad de la COB.
  • Argollo negó el mismo viernes haberse portado como “traidor”. “Estuve hasta lo último” con las protestas, dijo.

Sí, pero: Pese al éxito operativo del Gobierno, la crisis no se considera cerrada, pues aún queda el núcleo de resistencia en el trópico cochabambino. También quedan grupos de resistencia en la carretera Cochabamba-Oruro.

Qué sigue: Este lunes, el Ampliado de los Túpac Katari en El Alto definirá si el sector campesino del altiplano retoma los bloqueos o consolida la desmovilización. Se espera también una definición sobre la posible intervención de las fuerzas del orden en los ocho puntos de bloqueo de Chapare.

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