El Gobierno gana terreno en carreteras y los movilizados toman caminos distintos
Lo esencial: En la primera jornada del estado de excepción, el Gobierno redujo drásticamente los puntos de bloqueo en las carreteras del país, mientras la protesta se fragmentó en tres núcleos con respuestas diferenciadas: cuarto intermedio en el altiplano, negociación en San Julián y resistencia activa en Chapare.
Por qué importa: La intervención rompe la sensación de parálisis que vivía el país tras 51 días de bloqueos y permite al Gobierno recuperar el control territorial de las rutas nacionales.
- Sin embargo, la disputa política de fondo persiste en los focos que aún no han sido neutralizados, especialmente en el trópico cochabambino, donde el Ejecutivo advierte que podría intervenir.
Los números: La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó apenas 17 puntos de bloqueo activos al cierre de la jornada, una caída drástica frente a los habituales 40 o 50 puntos, que llegaron a alcanzar los 100 en el pico de la crisis.
Los tres núcleos de la protesta: El conflicto dejó de ser una protesta uniforme para fragmentarse en respuestas regionales diferenciadas.
- Altiplano paceño: La Federación Túpac Katari y la Federación Bartolina Sisa determinaron un cuarto intermedio en sus movilizaciones hasta realizar una nueva evaluación, y convocaron a un ampliado extraordinario de emergencia para el lunes 22 de junio en el Mercado Campesino Santa Rosa de La Paz.
- Trópico de Cochabamba: Los ejecutivos de las 6 Federaciones del Trópico rechazaron contundentemente el estado de excepción, anunciaron la masificación de los bloqueos y declararon “traidor” a Mario Argollo, ejecutivo de la COB, por respaldar al Gobierno.
- San Julián: Este sábado se instaló un espacio de diálogo entre el gobernador cruceño Juan Pablo Velasco y los bloqueadores, abriendo una vía de negociación para desactivar ese foco. Se acordó negociar un pliego de 16 demandas, que van desde carreteras hasta electrificación. Las partes acordaron analizar las demandas y volverse a reunir el próximo 26 de junio.
Las zonas desbloqueadas: La intervención de fuerzas combinadas de Policía y Fuerzas Armadas permitió recuperar puntos estratégicos.
- Parotani (Cochabamba-Oruro): Las fuerzas del orden tomaron control total y desplegaron tropas permanentes para evitar nuevos cortes en la conexión con el occidente.
- Ruta La Paz-Oruro (sector Apacheta-Patacamaya): Se ejecutaron labores de limpieza y despeje para garantizar la conexión de la sede de gobierno.
- Accesos a El Alto y La Paz: Despliegue masivo en puentes y viaductos, además de controles preventivos en los ingresos a Cochabamba y militarización de plantas energéticas, aeropuertos y carreteras troncales.
Qué dicen: Las autoridades celebraron la medida mientras los sectores movilizados mantienen posiciones divergentes.
- “Agotamos todas las vías de diálogo. Detrás de esa movilización opera desde el Chapare una organización del pasado que no busca resolver problemas, sino realizar un proceso de desestabilización”, afirmó el presidente Rodrigo Paz.
- “Si hay que intervenir el trópico, se va a intervenir”, advirtió el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, mientras el ministro Ernesto Justiniano señaló que “la normalidad está retornando” y que el Gobierno “permanece abierto al diálogo”.
- “No hay que abandonarnos”, pidió el dirigente del Chapare Vicente Choque a sus bases, advirtiendo que “habrá una persecución”. Desde el altiplano, Rolando Choque confirmó el cuarto intermedio “para precautelar la seguridad de los afiliados”.
Qué sigue: El futuro inmediato se definirá en dos frentes: la capacidad del Gobierno para mantener despejadas las rutas recuperadas y el resultado del ampliado de emergencia de los Túpac Katari el lunes, donde evaluarán si retoman las protestas. La atención nacional se centra en la posible intervención del trópico de Cochabamba.
