Bajan los bloqueos en Bolivia, pero persisten focos críticos en rutas estratégicas
Lo esencial: Bolivia ingresa a la séptima semana de conflicto social con una reducción de bloqueos de más de 90 a cerca de 50 puntos activos, aunque persisten focos críticos en rutas estratégicas como San Julián, San Germán y Cerro Grande.
Por qué importa: Los bloqueos en rutas estratégicas mantienen en tensión la conexión entre oriente y occidente del país, afectando directamente el abastecimiento de combustibles, ganado, insumos agrícolas y alimentos de primera necesidad.
- El gobernador de Beni, Jesús Égüez, advirtió que su departamento está “asfixiado y estrangulado” por la interrupción de la ruta Santa Cruz-Beni, pese a no registrar bloqueos internos.
Estado actual: La distribución de los cortes muestra una concentración desigual en cinco departamentos, con focos de alta conflictividad que contrastan con zonas donde las medidas ya se levantaron.
- El lunes, La Paz registró entre 18 y 20 puntos de bloqueo, Cochabamba entre 13 y 17, Oruro entre 8 y 12, Potosí entre 5 y 6, y Santa Cruz mantiene 1 punto activo en reportes oficiales.
Sectores y estado de movilización
Los números: El impacto económico y humano del conflicto se ha acumulado durante 46 días de movilizaciones.
- Las pérdidas económicas superan $us 2.760 millones, equivalentes al 5,5% del PIB nacional, según la Cámara Nacional de Industrias.
- El sector industrial reporta 13.000 empresas afectadas, más de 150.000 trabajadores impactados y pérdidas diarias de hasta $us 60 millones.
- Se contabilizan al menos 14 fallecidos vinculados a la interrupción de rutas, entre pacientes sin atención médica, accidentes en rutas alternas y transportistas varados.
Qué dicen: Periodistas en terreno y autoridades locales describen escenarios contrastantes entre los focos de conflicto y las zonas que retornan a la normalidad.
- “Solamente con lo que ellos llevan de provisión tienen que aguantar”, afirmó el periodista Juan Delgadillo sobre los choferes varados en San Julián sin acceso a alimentos, agua ni atención médica.
- El alcalde de El Alto, Eliser Roca, afirmó que la ciudad “ha retornado a la normalidad” y que el bloqueo “ya cumplió su ciclo”.
- “Esa es la manera de trabajar (dialogando), no bloqueando, trabajando, resolviendo los problemas y generando proyectos para la gente”, sostuvo el presidente Rodrigo Paz.
Entre líneas: El conflicto ya no es homogéneo ni nacional, sino fragmentado. El desgaste de las movilizaciones ha generado divisiones internas en organizaciones como la Central Obrera Boliviana (COB), donde la falta de consenso provocó postergaciones de ampliados.
- La Federación de Trabajadores Fabriles de Cochabamba anunció que acudirá al diálogo con el Gobierno para atender la conflictividad en el país y pidió al Ejecutivo convocar a la Central Obrera Boliviana (COB).
La conclusión: Bolivia entra en una fase donde el conflicto ya no crece en extensión, pero se concentra en puntos críticos sostenidos por sectores específicos y debilitado en su cohesión general. La reducción estadística de bloqueos convive con focos de alta conflictividad que mantienen capacidad de presión sobre el abastecimiento nacional.
