33 días de asedio: Rodrigo Paz entre negociar o imponer autoridad
Lo esencial: Bolivia cumple este martes 33 días de bloqueos y protestas con epicentro en La Paz, mientras el presidente Rodrigo Paz enfrenta la disyuntiva de mantener su apuesta por el diálogo o ejercer mayor autoridad estatal para restablecer el orden.
Por qué importa: La crisis ha derivado en escasez de combustibles y alimentos, suspensión de cirugías en hospitales por falta de insumos, y pérdidas económicas que afectan a sectores productivos en al menos siete departamentos del país.
- El conflicto ha alcanzado un punto de saturación institucional y social que podría definir el rumbo político del país en los próximos meses.
Estado actual: La crisis se expresa en múltiples frentes simultáneos que paralizan la actividad nacional y otros que la rechazan.
- Bloqueos en rutas estratégicas que conectan La Paz con el resto del país han dejado conductores varados durante días sin condiciones básicas de subsistencia.
- Hospitales reportan escasez de medicamentos y oxígeno, con pacientes sin acceso a tratamientos médicos.
- Una paciente oncológica falleció en Oruro al no poder ser trasladada a La Paz debido a los bloqueos.
- La madrugada del lunes tres personas fallecieron y otros quedaron heridos en Cieneguillas, provincia Loayza, La Paz.
- Diversas organizaciones ciudadanas de La Paz participaron en un ampliado en el que expresaron su rechazo a los bloqueos.
- En ese sentido, un grupo de vecinos autoconvocados de la zona sur inició la recolección de firmas para solicitar al Gobierno que declare un estado de excepción.
Los números: El impacto económico de la crisis ha sido cuantificado por analistas.
- Las pérdidas acumuladas por los bloqueos se acercan a los $us 2.000 millones, equivalentes a cerca del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, según un análisis elaborado por el economista Fernando Romero.
- El riesgo país superó los 600 puntos básicos en momentos críticos de la crisis.
- La Defensoría del Pueblo reporta más de 300 arrestos y decenas de procesos judiciales abiertos durante las protestas.
Qué dicen: Las posiciones sobre cómo resolver la crisis están polarizadas entre el diálogo y la mano firme.
- “Estoy seguro que en los siguientes días, cortos días, el sufrimiento, sobre todo del departamento paceño, ojalá Dios mediante, se acabe”, afirmó el presidente Paz durante un acto en Cochabamba.
- “Gobernar es decidir y tomar acciones; no es disfrutar, no es viajar ni sacarse fotos”, cuestionó el expresidente Jorge Quiroga, instando a que el Estado utilice plenamente sus facultades constitucionales.
- “Ninguna reivindicación, de cualquier naturaleza, puede tener más valor que la vida humana”, advirtió el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya.
Entre líneas: El presidente Paz denunció la existencia de campañas digitales con supuesto origen externo orientadas a profundizar la crisis, aunque no detalló pruebas y solo anunció que presentará información en los próximos días.
Sí, pero: Mientras el Gobierno insiste en una salida negociada, sectores movilizados mantienen medidas de presión y la oposición exige acciones más firmes del Estado.
- El economista Romero advirtió que restablecer la credibilidad del país podría tomar entre uno y dos años si persisten los episodios de conflictividad.
Referéndum revocatorio – posiciones:
- El diputado Carlos Alarcón planteó la realización de un referéndum revocatorio extraordinario como salida a la crisis.
- Por su parte, el presidente de la Comisión de Constitución, Juan del Granado, rechazó la propuesta al considerar que “solamente puede convocarse después de la mitad del periodo constitucional”.
- En contraste, sectores sociales movilizados han centrado sus demandas en la renuncia del presidente Rodrigo Paz, sin respaldar de forma unificada el mecanismo del referéndum como vía de solución.
La conclusión: Con 96 puntos de bloqueo por conflictos sociales, Bolivia se encuentra en una encrucijada crítica donde la apuesta presidencial por el diálogo busca evitar una escalada de violencia, mientras crece la presión para que el Estado ejerza plenamente su autoridad constitucional y restablezca el orden.
