Ilustración: El Post

Retorno a la estabilidad o crisis prolongada: retos del Gobierno en medio de conflictos

Lo esencial: El Gobierno de Rodrigo Paz enfrenta una severa crisis de confianza que amenaza con desarticular los avances económicos de sus primeras semanas, con la agenda técnica desplazada hacia un escenario de alta conflictividad social.

Por qué importa: La estabilidad económica que el Ejecutivo proyectó al inicio de su gestión en noviembre de 2025 ha quedado subordinada a la incertidumbre política y la presión de diversos sectores sociales.

  • Reconstruir la gobernabilidad resulta ahora mucho más costosa y frágil que al principio del mandato, mientras la producción nacional se paraliza por los conflictos.

Panorama general: Bolivia atraviesa una parálisis logística sin precedentes que agrava la situación económica del país.

  • Según datos de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), se registran más de 50 puntos de bloqueo activos en cinco departamentos.
  • Las medidas de presión han generado un cerco en las rutas principales, impidiendo el ingreso de alimentos, combustible, medicamentos y oxígeno para centros hospitalarios.

Los números: Los indicadores económicos, según el economista Germán Molina, reflejan la profundidad de la crisis fiscal que enfrenta el Gobierno.

  • El déficit fiscal ha escalado hasta el 10,9%, una cifra que supera las proyecciones iniciales.
  • El déficit podría superar el 11% debido a compromisos recientes con sectores como el magisterio y la policía.

Qué dicen: Los economistas coinciden en que la estabilidad económica es inalcanzable sin resolver primero la crisis política.

  • “Bolivia se encuentra en una situación crítica de alto endeudamiento, inflación y una preocupante falta de divisas”, advierte el economista Germán Molina, quien critica que mientras la población sufre una “inflación galopante”, los altos mandos continúan realizando viajes al exterior sin aplicar recortes simbólicos de sueldos.
  • “El verdadero problema surge cuando una de las partes busca la desaparición del otro en lugar de puntos de encuentro”, señala el economista Gonzalo Chávez, quien advierte que los actores en conflicto podrían terminar “incendiando el huerto completo” de la economía nacional.
  • “Bolivia no atraviesa simplemente un ajuste técnico, sino un choque entre dos maneras de ver y concebir el Estado”, sostiene el analista Jonny Bustillos Vera, quien describe la situación como un “empate catastrófico” donde ningún bloque tiene fuerza suficiente para imponerse.

Entre líneas: El riesgo de financiamiento es alto porque los organismos internacionales serán más exigentes y no otorgarán créditos para gasto corriente.

  • Esto podría forzar al Gobierno a recurrir al crédito interno del Banco Central, una medida calificada como directamente inflacionaria por los analistas consultados.

Sí, pero: Los analistas señalan que el error del Gobierno no fue reconocer el desequilibrio fiscal, sino la falta de gradualidad, diálogo y mecanismos compensatorios para los sectores más vulnerables en decisiones como la eliminación de la subvención a hidrocarburos.

La conclusión: Para retornar a la estabilidad, los analistas consideran que el Gobierno requiere cumplir condiciones simultáneas: recuperar la autoridad sin recurrir a la represión radical y presentar un plan económico creíble que enfrente el déficit y la inflación.

Bolivia necesita urgentemente un pacto que sea realista en lo económico pero justo en lo social, evitando que la crisis se convierta en una derrota permanente para la estabilidad nacional.

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