El Estatuto de Roma: qué es y por qué Tuto lo invoca en la crisis boliviana
Lo esencial: El expresidente Jorge “Tuto” Quiroga planteó formalmente al gobierno de Rodrigo Paz la aplicación del Estatuto de Roma, argumentando que los 22 días de bloqueos que aíslan a La Paz y El Alto configuran el delito internacional de “exterminio”.
Por qué importa: Si las instituciones bolivianas no logran procesar los delitos derivados de los bloqueos de manera independiente, se abre la posibilidad de que organismos internacionales intervengan.
- Sin embargo, en Bolivia deberán demostrar que el país no tiene leyes ni autoridades que juzguen el caso, y deberán probar que los bloqueos y protestas tienen la intencionalidad de “exterminio”.
Qué es el Estatuto de Roma: Es el tratado fundacional de la Corte Penal Internacional (CPI), con sede en La Haya, diseñado para juzgar los crímenes más graves: genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
- Bolivia es Estado parte desde 2002, lo que la obliga jurídicamente a cooperar con la Corte.
- La aplicación se centra en el Artículo 7, referido a crímenes de lesa humanidad, que requiere demostrar un “ataque generalizado o sistemático contra una población civil”.
Los argumentos de Quiroga: Su propuesta se basa en el artículo 7.2.b, que define el exterminio como la “imposición intencional de condiciones de vida, entre otras, la privación del acceso a alimentos o medicinas, encaminadas a causar la destrucción de parte de una población”.
- Quiroga sostiene que el cerco no es una protesta social común, sino una acción deliberada que ya ha cobrado vidas, incluyendo la de un menor por imposibilidad de evacuación médica.
- Al ser un instrumento con rango supraconstitucional, exige su aplicación inmediata para frenar lo que califica como un exterminio en curso.
Por qué la CPI podría intervenir: Existen factores que favorecerían la atención del caso por parte de la Corte.
- Principio de complementariedad: La CPI actúa si se demuestra que el sistema judicial boliviano no quiere o no puede investigar de forma independiente y seria.
- Gravedad de los hechos: El desabastecimiento hospitalario y las muertes sistemáticas podrían llamar la atención internacional si se vuelven un patrón sostenido.
Sí, pero: Existen factores que dificultan la intervención de la CPI en el caso boliviano.
- Umbral de gravedad: La CPI reserva sus juicios para situaciones extremas como guerras o limpiezas étnicas; los bloqueos políticos suelen considerarse conflictos internos.
- Dificultad probatoria: Se debe probar la intención deliberada de destruir a la población, no simplemente ejercer presión política o sindical.
- Carácter subsidiario: La justicia internacional es el último recurso, no un reemplazo automático de los tribunales nacionales.
Casos emblemáticos de la CPI: La Corte ha procesado casos con escalas de violencia significativamente mayores a la boliviana.
- Darfur (Sudán): Investigó genocidio y asesinatos masivos con cientos de miles de muertos y millones de desplazados.
- Uganda (LRA): Persiguió a Joseph Kony por el secuestro masivo de niños y esclavitud sexual.
- Libia: Investigó tortura sistemática y violaciones masivas durante un conflicto armado organizado.
Venezuela, el espejo más cercano: Es el caso latinoamericano más parecido a Bolivia por tratarse de una crisis institucional y social, con denuncias de persecución política, represión y uso de la justicia para fines partidarios.
- La diferencia clave: En Venezuela, la Fiscalía de la CPI encontró indicios de una política estatal sistemática de represión documentada durante años por organismos multilaterales, algo que en Bolivia aún está en debate jurídico y requiere pruebas de escala similar.
Qué sigue: Si las instituciones nacionales no logran procesar los delitos de manera independiente, organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) podrían intervenir antes que la propia CPI.
- Lo más probabe es que no llegue a la CPI o que la CPI lo rechace por falta de argumentos que validen el caso como “exterminio”. Sin embargo, la sola mención de la CPI pone el caso en la mira internacional.
