Acuerdos del Gobierno con sectores no frenan la escalada de violencia
Lo esencial: El Gobierno de Rodrigo Paz firmó acuerdos con el magisterio urbano, Fencomin y la COR de El Alto en menos de 72 horas, pero la COB y los sectores afines a Evo Morales radicalizaron las movilizaciones con bloqueos, actos vandalicos, enfrentamientos y demandas de renuncia presidencial.
Por qué importa: La estrategia oficial de desactivar conflictos mediante negociaciones sectoriales no logró contener la escalada, que derivó en una disputa política abierta por la continuidad del Presidente.
- Las demandas iniciales relacionadas con salarios, combustible y rechazo a normas fueron desplazadas por una agenda centrada en la exigencia de renuncia presidencial.
El acuerdo con el magisterio urbano: El convenio de 16 puntos se firmó el 16 de mayo en Cochabamba entre el Ministerio de Educación y la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB).
- Incluyó la creación de un Bono de Gestión de Aula de Bs 2.400 anuales indexados al IPC, asignación de nuevos ítems y pago de horas adeudadas a docentes.
- Se acordó reponer bonos de zona y frontera, invertir en infraestructura tecnológica y garantizar la continuidad de la educación fiscal, gratuita y única.
- Se ratificó el escalafón docente sin modificaciones y el compromiso de elaborar una nueva ley educativa con participación directa del magisterio urbano.
El acuerdo con Fencomin: El convenio con la Federación Nacional de Cooperativas Mineras se concretó el 15 de mayo, luego de más de 12 horas de negociación.
- El Ejecutivo garantizó abastecimiento de combustible subvencionado a Bs 3,72 por litro, suministro permanente de explosivos y aplicación inmediata de la Resolución Ministerial 195.
- El Gobierno aceptó abrogar el Decreto Supremo 5615 relacionado con áreas fiscales mineras en Chuquiuta y Pocoata, y liberar nuevas zonas para explotación cooperativista.
- Fencomin consiguió reconocimiento como única federación nacional minera cooperativista, restitución de dos representantes en el directorio de Comibol y un perdonazo de nueve años de deuda con la CNS.
El acuerdo con la COR de El Alto: El 16 de mayo, el presidente Rodrigo Paz encabezó personalmente una reunión con dirigentes de la Central Obrera Regional en la Casa Grande del Pueblo.
- A diferencia de los acuerdos con maestros y mineros, el contenido del convenio no fue detallado públicamente por el Gobierno ni por la dirigencia sindical.
La escalada del conflicto: Pese a los acuerdos sectoriales, la COB y organizaciones afines a Evo Morales rechazaron las negociaciones y radicalizaron las protestas.
- A las movilizaciones se sumaron Ponchos Rojos, gremiales alteños, sectores campesinos “Tupac Katari” y parte del magisterio rural.
- El 17 de mayo, la Fiscalía emitió una orden de aprehensión contra Mario Argollo por presuntos delitos de terrorismo e instigación pública a delinquir.
- Las protestas derivaron en enfrentamientos con uso de explosivos, quema de vehículos policiales, saqueos, ataques contra instalaciones públicas y agresiones a trabajadores de la prensa.
Los números: La crisis generó efectos económicos y sociales cada vez más visibles en La Paz y El Alto.
- Más de 5.000 vehículos permanecen varados en rutas bloqueadas.
- Las pérdidas económicas superan los 50 millones de dólares diarios.
Qué dicen: Las declaraciones reflejan la polarización entre el Gobierno y los sectores movilizados.
- “Por Bolivia, Bolivia no se vende”, declaró Mario Argollo durante una concentración en El Alto, donde también se escucharon consignas de “Renuncia o nada”.
- El Ejecutivo afirma que las movilizaciones responden a un “intento de desestabilización” y asegura que Rodrigo Paz concluirá su mandato constitucional.
Sí, pero: Mientras los sectores que firmaron convenios levantaron bloqueos, otros rechazaron los acuerdos y aseguraron que estos “no representan a las bases movilizadas”.
- Hospitales alertaron sobre posibles problemas de abastecimiento de oxígeno e insumos médicos, mientras en mercados se reportó escasez de alimentos y aumento de precios.
Entre líneas: La Embajada de Estados Unidos expresó preocupación por la situación y advirtió sobre el riesgo de una crisis humanitaria, además de respaldar al gobierno constitucional y rechazar acciones destinadas a desestabilizar al país.
- Treinta y un expresidentes y exjefes de Gobierno de Iberoamérica pidieron a la OEA mantenerse “vigilante” ante la crisis política y los bloqueos en Bolivia, en un pronunciamiento que internacionaliza el conflicto y refleja creciente preocupación regional por la escalada de tensión en el país.
Qué sigue: La llegada de la marcha evista a El Alto y su intención de ingresar a plaza Murillo marcaron el inicio de una semana considerada decisiva para el futuro político del país.
