Puerto uruguayo abaratará salida boliviana al Atlántico en 25%, pero hay escollos logísticos
Lo esencial: Un nuevo puerto multipropósito en Nueva Palmira, Uruguay, con inversión de 150 millones de dólares, podría reducir hasta 25% los costos logísticos de exportación boliviana hacia el Atlántico vía la Hidrovía Paraguay–Paraná.
- Sin embargo, Bolivia deberá resolver antes el acceso terrestre y otros problemas logísticos.
Por qué importa: Para productos agroindustriales bolivianos —especialmente soya y derivados desde Santa Cruz— el costo logístico define si un producto compite o queda fuera de mercados internacionales.
- Bolivia pierde hasta 1.000 millones de dólares anuales en sobrecostos logísticos asociados a su mediterraneidad y dependencia de puertos del Pacífico.
Los números: La diferencia de costos entre ambas rutas ilustra el potencial ahorro para exportadores bolivianos.
Cómo funcionaría: La nueva salida boliviana al Atlántico operaría en cinco etapas secuenciales.
- La mercancía sale desde Santa Cruz y polos productivos del oriente.
- Se traslada por camión hasta Puerto Busch para ingresar al sistema fluvial conectado con el río Paraguay.
- Barcazas navegan por el corredor Paraguay–Paraná atravesando Paraguay y Argentina hasta llegar a Nueva Palmira.
- La carga es almacenada, consolidada o transferida.
- Desde Uruguay, buques marítimos transportan la mercadería hacia Europa, Norteamérica y otros mercados.
Sí, pero: El potencial de la hidrovía depende de factores que Bolivia aún no resuelve, y la ventaja puede desaparecer rápidamente.
- Los bajos niveles de agua obligan a reducir carga o volver al transporte carretero, mientras que retrasos logísticos pueden derivar en penalidades superiores a 500 dólares por contenedor.
Qué dicen: “El transporte fluvial es claramente más competitivo para grandes volúmenes, pero Bolivia aún no tiene completamente articulada su infraestructura terrestre ni su sistema logístico para aprovecharlo al máximo”, afirmó Bismark Rosales, representante del sector exportador.
Entre líneas: El nuevo puerto modifica el mapa geopolítico regional, Bolivia podría reducir su dependencia casi exclusiva de puertos chilenos y diversificar rutas hacia el Atlántico, fortaleciendo su posición dentro del Mercosur.
- El Mercosur deja de ser únicamente un bloque comercial y pasa a funcionar como una red regional de infraestructura, hidrovías, puertos y corredores bioceánicos.
- No se trata de un “puerto soberano” boliviano, sino de acceso garantizado mediante convenios, contratos logísticos y servicios portuarios dentro del sistema regional de la hidrovía.
Qué sigue: Si el cronograma se cumple, las obras iniciarían en 2026 con una ejecución estimada de 18 a 24 meses, permitiendo que el puerto opere plenamente hacia 2028.
