Bloqueos indefinidos cercan La Paz, mientras crecen amenazas de radicalización contra Rodrigo Paz
Lo esencial: Bolivia mantiene 16 puntos de bloqueo activos este viernes, concentrados en La Paz y Beni, mientras sectores campesinos radicalizan sus medidas y lanzan amenazas directas exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Por qué importa: El conflicto dejó de ser únicamente sectorial y adquirió rasgos políticos abiertos, con dirigentes que ya no solo reclaman soluciones económicas sino que demandan la salida del mandatario.
- La combinación de bloqueos rurales indefinidos, crisis de combustibles y nuevos anuncios de paro del magisterio incrementa el riesgo de profundización de la crisis económica y desabastecimiento en varias regiones del país.
El mapa del conflicto: La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reporta 11 cortes de ruta en La Paz y 5 en Beni, protagonizados principalmente por la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos que instruyó bloqueo indefinido en las 20 provincias paceñas.
- En La Paz los puntos afectados incluyen Patacamaya, Villa Remedios, Cruce Luribay, Santiago de Machaca, Viacha, Caranavi, Santa Bárbara, rutas hacia Copacabana y sectores de Batallas.
- En Beni permanecen cortados Río Colorado, comunidad Nuevo Horizonte, puente Yucumo, San Ignacio y La Enramada.
- El país pasó de registrar más de 65 puntos de bloqueo a 16 activos en menos de 72 horas, aunque la tensión de fondo se mantiene.
La radicalización en provincias: En la carretera hacia Copacabana, dirigentes de la provincia Muñecas lanzaron amenazas directas contra el presidente, mientras Achacachi se declaró en estado de emergencia y permanece “atenta al llamado de los Ponchos Rojos”.
- Las provincias Muñecas y Abel Iturralde mantienen bloqueos a la altura de Exparada 8, una ruta estratégica hacia Copacabana.
- Organizaciones de Larecaja instalaron medidas similares en el Distrito 7 de El Alto y el sector Isla de Puerto Pérez se sumó al bloqueo en el surtidor Batallas.
Qué dicen: Los dirigentes movilizados expresan arrepentimiento por el apoyo electoral al Gobierno y amenazan con mantener las medidas hasta lograr la renuncia presidencial.
- “Se va a ir de buenas o le sacamos a puntazos”, afirmó un dirigente de la provincia Muñecas durante una concentración campesina.
- “Estamos arrepentidos de apoyarle, de darle nuestro voto”, sostuvo el mismo representante, acusando al Ejecutivo de intentar controlar políticamente a las organizaciones sociales.
- “Vamos a bloquear hasta que renuncie Rodrigo Paz. Nosotros no votamos por él”, señaló un dirigente de la Federación Agraria de Tacacoma.
Los detonantes: La crisis tiene múltiples orígenes que se acumularon en las últimas semanas y ahora convergen en las movilizaciones.
- La denominada “gasolina basura” que provocó daños mecánicos y pérdidas económicas a transportistas, quienes denunciaron escasez de diésel y gasolina con largas filas en surtidores.
- El rechazo a la Ley 1720 de conversión de tierras, que según organizaciones campesinas e indígenas amenaza las Tierras Comunitarias de Origen y podría facilitar fragmentaciones o avasallamientos.
- Denuncias de abandono estatal y respaldo a la Central Obrera Boliviana (COB), quienes se encuentran en emergencia desde el 1 de mayo.
La respuesta del Gobierno: El vocero presidencial, José Luis Gálvez, aseguró que el Ejecutivo alcanzó al menos diez acuerdos con diferentes sectores en los últimos días, incluyendo la Confederación Sindical de Choferes, pero endureció el discurso contra las movilizaciones violentas.
Qué sigue: Este viernes la Cámara de Diputados analiza un proyecto para la posible abrogación de la Ley 1720; además el Gobierno reiteró la invitación al diálogo a la COB para las 14:30.
- Mientras el magisterio ejecutará un paro nacional de 24 horas el lunes 11 de mayo exigiendo incremento salarial y nuevos ítems.
