Pago de deuda y compra de carburantes agravan la escasez de dólares en Bolivia
Lo esencial: El pago de la deuda externa y la compra de carburantes importados están agotando las divisas líquidas de Bolivia, reduciendo las reservas monetarias internacionales en 71,2% durante el primer trimestre de 2026.
Por qué importa: La escasez de dólares disponibles compromete directamente el abastecimiento de diésel en un momento crítico para el sector agroindustrial, que enfrenta plena temporada de cosecha.
- El desbalance entre la salida de divisas y los ingresos por exportaciones ya genera filas en estaciones de servicio, retrasos logísticos y amenazas de bloqueos en el país.
Los números: Las cifras revelan la magnitud de la presión sobre las finanzas del Estado boliviano, de acuerdo con el informe trimestral de Administración de las Reservas Internacionales:
- Las Reservas Internacionales Netas cerraron el primer trimestre en 3.542,9 millones de dólares, una caída de 4,6% respecto a diciembre de 2025.
- Las reservas monetarias líquidas pasaron de 500,9 millones a apenas 144,4 millones de dólares, representando solo el 5% del total de reservas.
- En marzo, Bolivia desembolsó más de 400 millones de dólares por pago de cupones de bonos soberanos.
- Las transferencias netas fueron negativas por más de 800 millones de dólares en el período analizado.
Qué dice el analista: El economista, Fernando Romero, en contacto con El Post, advierte que la escasez de dólares es un problema estructural que obligó al Estado a reasignar recursos destinados a combustibles.
- “Yo estimo que hemos tenido que sacrificar los dólares destinados para la importación de carburantes y destinarlos a algo en lo que no se puede fallar ni un milímetro: el pago de la deuda externa”, señaló.
- “Al 10 de abril, apenas tenemos 3.836 millones de dólares de reservas internacionales netas y solo un 5% son divisas, es decir, 192 millones de dólares; es una cantidad que no alcanza para nada”, alertó.
Contexto: Bolivia depende de créditos externos, inversión extranjera directa, remesas y exportaciones para obtener divisas, pero estos flujos ya no compensan las salidas por importaciones y servicio de deuda.
- Solo en Santa Cruz, el consumo de diésel llegó a 2,79 millones de litros diarios, frente a un promedio habitual de 1,6 millones, impulsado por la cosecha agrícola.
Entre líneas: Aunque el país mantiene reservas valorizadas en oro —que crecieron 329,8 millones de dólares en el trimestre—, la capacidad real de disponer dólares de manera inmediata para importar carburantes es cada vez más limitada.
- Cerca del 95% de las reservas internacionales están concentradas en oro, lo que reduce los márgenes de maniobra para atender necesidades de liquidez inmediata.
La conclusión: La crisis de carburantes no es solo un problema operativo, sino el reflejo de una restricción financiera estructural que eleva el riesgo de nuevas tensiones económicas y sociales en los próximos meses.
